3 Enseñanzas de la Lucha en Peniel

Lucha en Peniel

3 Enseñanzas que nos podemos aplicar de la Lucha entre Jacob y Dios

– Génesis 32

Esta lucha fue la más extraña y legendaria de la historia. Para entender la razón de la misma hay que ver su trasfondo. Jacob nunca se catalogó como un buen hermano hacia Esaú. Durante sus vidas, una de las cosas que vemos es sus discrepancias y peleas. Esta vez Jacob buscaba reconciliarse con su hermano y trato ciertas veces enviándole regalos por medio de sus criados. La respuesta de Esaú fue que lo estaba esperando, pero con 400 hombres (Lo que indica que era una guerra y no un evento de reconciliación).

Jacob al saber esto estuvo ansioso y lleno de terror (v. 6-7) (v. 11). Clamo a Dios durante esa noche y no podía dormir. Pero Dios le respondió de una manera inesperada. Le contesto con un combate.

Jacob estuvo luchando con un Ángel de Dios durante toda la noche hasta el amanecer. En algún momento Jacob se dio cuenta que su lucha era con Dios. Al ver que Jacob no se rendía, le hirió el muslo. Pero lo que pasó fue que Jacob no lo soltó. Esto fue de agrado a Dios. Vio un Jacob en desespero porque Dios le contestara su oración y que lo bendijera. Dios lo bendijo y hasta le cambio su identidad (v. 28-30). Este suceso nos da unas enseñanzas de vida:

  1. Poner nuestro enfoque en Dios y no en la situación:

Para un luchador ser coronado, tiene que pensar en la lucha que le toca, y no en las que van después. Es un combate a la vez. En sentido espiritual, muchas veces tenemos que luchar con Dios. “Foguearnos” con él para que salgamos preparados y listos para lo que nos sigue. Él es nuestro mejor compañero y entrenador para que nos prepare en nuestras pruebas y batallas. Dios es el rival por excelencia para foguearnos y mejorar nuestro nivel de lucha en la vida.

Jacob tuvo que poner su enfoque en la lucha con Dios y olvidarse por completo de lo que estaba pasando con Esaú.

  1. No soltar a Dios ni rendirse en la lucha:

Jacob luchó TODA la noche con Dios. No paro de luchar hasta que Dios le contestara y le diera su bendición.

Esto nos enseña a perseverar en cada situación adversa que Dios permita en nuestra vida, sea por tentación o aflicción, no podemos soltar a Dios para nada. Perseverar y luchar con él en oración y buscando de su Palabra.

  1. Después de la lucha, va el podio:

Luego de que Jacob luchara con Dios, fue bendecido y transformado (v. 28-30). Y su encuentro con Esaú fue de reconciliación, lo más que anhelaba (Gn. 33:4).

Luego de perseverar y luchar con todo el corazón, los resultados son gratificantes. El podio es donde el atleta recibe el premio, y es donde es reconocido por su lucha. Luego de un tiempo en que luchamos con Dios y buscamos de su bendición y su consejo, Él nos bendice de una manera inexplicable. Incluso, al igual que Jacob, cada lucha en la vida nos transforma, y la voluntad de Dios en medio de las mismas es que seamos santificados.

 

Para concluir, en esta vida nos estaremos enfrentando a situaciones inesperadas y tediosas, pero esas son las que nos hace poner la mirada en Cristo. Él ya nos dio la victoria en la cruz. Ya nuestra lucha fue ganada cuando resucitó. La oración y estudio de la Palabra son nuestras maneras de conocer a Dios diariamente y pulirnos como luchadores de Él.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s