El Mito de Cristo III

El Mito de Cristo III

Buscando Evidencias Internas

*Postulados Anteriores:

Parte I

Parte II

Como vimos en el blogpost anterior, los escritos bíblicos son confiables según la prueba bibliográfica y crítica textual. La misma considera la manera en que se reprodujeron los textos y el intervalo de tiempo que hay entre el original y los manuscritos copiados del mismo y la cantidad masiva que hay para poder reconstruir la información original.

Pero esa no es la única manera en que se puede verificar un documento histórico o antiguo. Existe otra segunda prueba. Esta es las evidencias internas. En esta nos podemos hacer preguntas como, ¿Qué dice el autor? ¿Qué dicen los textos? ¿Hay algún indicio de que el autor quiere dar un mensaje verídico y comprobable?

“La erudición histórica y literaria persiste en seguir la notable y justa sentencia de Aristóteles de que el beneficio de la duda se le debe conceder al documento en sí, en lugar de que el crítico se lo atribuya a sí mismo (…) Esto significa que uno debe estar atento a los alegatos del documento bajo análisis, y no dar por sentado el fraude ni el error a menos que el autor se descalifique a sí mismo contradicciones o inexactitudes conocidas en cuanto a los hechos.”

– John W. Montgomery

En otras palabras esta prueba de investigación histórica tiende a criticar el texto según su contenido. Es darle el beneficio a la duda al documento en vez de criticarlo de fraude. Es leer, estudiar y ver qué elementos del escrito son comprobables, es decir, someterlo a un análisis objetivo. La única manera en que el autor del documento o el documento mismo se descalifique solo por alguna contradicción o incoherencia con hechos o eventos ya conocidos.

Estos datos pueden ser del testigo; como su proximidad geográfica y cronológica con los datos de los eventos contemporáneos conocidos. Tendremos de ejemplo uno de los pasajes de la Biblia:

“En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados,”

– S. Lucas 3:1-3 RVR1960

Aquí Lucas da nombres, fechas e información geográfica en el documento. Así también situaciones donde se ven movimientos culturales y políticos en los eventos narrados en el documento (registros demográficos, censos, pagos de impuestos, celebraciones y costumbres, etc.). Estos datos pueden ser corroborados y examinados para que de por sentado de que lo que se documentó tuvo un espacio en la historia. Así mismo hay ejemplos en el resto del Nuevo Testamento (2 P. 1:16; Jn. 19:15; Lc. 1:1-3).

El Nuevo Testamento fue escrito por testigos oculares, y discípulos de ellos que también conocían de los hechos sobre Jesús de Nazaret. Estos fueron retados por las autoridades religiosas y políticas. Y tenían que dar postura de su fe en público (ya que esa era la manera en que se hacía en esos tiempos)diciéndoles a sus oponentes: “Como ustedes ya saben…” (Hch. 5:32; Hch. 2:22; Hch. 26:24-26).

Decirle a tu oponente con toda certeza y seguridad: “Ustedes saben lo que pasó”, “Tu sabes muy bien lo que ocurrió” es tener una seguridad de que lo que aconteció fue algo que todos vieron (de lejos o de cerca) lo que pasó. Estos documentos fueron escritos cuando aún había gente que estuvo en los eventos de Jesús. Los apóstoles y sus discípulos no podían correr el riesgo de inventarse todo eso y dar la cara a las autoridades y al público hasta morir por alguien que “no existió” o por eventos que supuestamente no se dieron a cabo. Sería algo que no cuadra con la lógica.

¿Acaso morirías o por una mentira a sabiendas de que es una mentira?

El Nuevo Testamento, en especial los Evangelios sinópticos, empiezan dando datos históricos que pueden ser analizados. No empiezan como “Star Wars” (“En una galaxia muy muy lejana…”) como lo hacen los cuentos y algunos mitos encontrados en escritos.

De hecho, si leemos bien el Nuevo Testamento, vemos que los mismos escritores del mismo cuentan eventos donde ellos pierden el protagonismo y están en una situación vergonzosa. Por ejemplo, Pedro negando a Jesús tres veces aún cuando dijo que no seria capaz de hacerlo desafiando lo que Cristo había dicho sobre el asunto. Todo esto para luego ser convencido por Cristo mismo al resucitar y años después ser crucificado de cabeza como la historia lo dice.

La Biblia misma confronta al lector a que la pruebe como cualquier otro documento histórico porque fue inspirada por el dueño de la historia, Dios.

¿Te atreverías a darle el beneficio de la duda a la Biblia y analizarla?

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El Mito de Cristo II 

El Mito de Cristo II 

*Enlace de la Parte I

¿Es el Nuevo Testamento Confiable?

“Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.”

S. Lucas 1:1-4 RVR1960

Los testimonios que tenemos disponibles sobre la vida de Jesús de Nazaret están documentadas en los escritos del Nuevo Testamento. Muchos dirán al yo decir esto: “Pues, no es objetivo lo que tratas de probar acerca de Cristo.” Te daría la razón si piensas así. Pero, ¿qué pasaría si se le aplica el mismo criterio de evaluación al Nuevo Testamento como se le ha aplicado a otros documentos históricos de la antigüedad? ¿Hay alguna prueba que se encargue de corroborar si los escritos antiguos son confiables?

Prueba Bibliográfica

Es un examen de cómo estos documentos fueron transmitidos del pasado hasta hoy. Es una manera de comprobar la historicidad de documentos antiguos, y la manera en que se copió y distribuyó desde el día de su escritura original. Al no tener los manuscritos originales, la prueba consiste en:

1. Verificar cuan confiables son las reproducciones que tenemos hasta el sol de hoy, su coherencia y precisión con el original.

2. El intervalo de tiempo que hay entre el texto original y la cantidad de reproducciones existentes.

Esta es una prueba la cual los eruditos históricos utilizan para comprobar la veracidad de los escritos clásicos como La Iliada, La Biblia, La Odisea, etc.

Podemos apreciar y comparar la autenticidad y autoridad de los documentos originales con otros textos más antiguos y el intervalo de tiempo de las copias hechas a mano luego del original.

Comparemos

(Documento antiguo/

Cantidad de ejemplares existentes / Fechas de los más antiguos

/Intervalo del tiempo entre el original y las reproducciones):

Historia de Tucídides (4600-44 a. C.)

Reproducciones: 8/ ca. 900 d.C.

Intervalo: Ca. 1.300 años

Poética de Aristóteles (343 a. C.)

Reproducciones: 49/ ca. 1100 d.C.

Intervalo: Ca. 1.400 años

Guerras de las Galias de César (58 a 50 a. C.)

Reproducciones: 9/ ca. 950 d.C.

Intervalo: Ca. 1.000 años

Anales de la Roma imperial de Tácito 116 d. C.)

Reproducciones: 1/ ca. 850 d.C.

Intervalo: Ca. 700 años

Las guerra de los judíos de Josefo (80 d. C.)

Reproducciones: 9/ ca. 900 d.C.

Intervalo: Ca. 800 años

Manuscritos del Nuevo Testamento (50-70 d.C.)

Reproducciones: 20.000/ ca. 130 d.C.

Intervalo: Menos de 100 años (aprox. De 30-70 años)

(Tabulación extraída de El Comentarista Cristiano)

Quiero citar a Daniel Wallace quien es una figura de autoridad en cuanto el estudio de los textos griegos y manuscritos antiguos a nivel mundial. Dice sobre el Nuevo Testamento lo siguiente:

“Mucho más de (200) manuscritos bíblicos se descubrieron en el Sinaí en 1975 cuando se halló un compartimento oculto en la Torre de San Jorge. Algunos de esos manuscritos era muy antiguos (…) Confirman que la transmisión del Nuevo Testamento se ha logrado con relativa pureza y que Dios sabe cómo conservar el texto para que no sea destruido.”

También citaría a Sir Frederick Kenyon (Director bibliotecario del Museo Británico):

“El intervalo entonces entre las fechas de la composición original y las primeras evidencias existentes llega a ser tan pequeño como para que insignificante en realidad, y el último principio básico para cualquier duda de que las Escrituras nos llegaron de manera sustancial tal y como fueron escritas, ha quedado eliminado. Al fin puede considerarse como establecidas la autenticidad y la integridad general de los libros del Nuevo Testamento.

La historia de William Ramsay

Este es uno de los más grandes arqueólogos en la historia. Él sostenía que los documentos escritos por Lucas no eran confiables. Decía que no se podía tomar en serio el testimonio de Lucas porque sus escritos son del siglo II y no del I. Pero al momento de llevar acabo su investigación sobre la historia del Asia Menor, se vio obligado a considerar e investigar los documentos de Lucas. En la conclusión de su investigación dijo: “Lucas es un historiador de primera categoría (…) Este autor se debería colocar junto a los más importantes historiadores.” También concluyó que los escritos de Lucas fueron escritos antes del siglo II.

En otras palabras, podemos dar por seguro de que el contenido de la Escritura tiene más peso, autenticidad y autoridad que cualquier otra obra literaria histórica que tanto se nos expone en la universidad en las clases de estudios humanísticos y de ciencias sociales. Han sido probadas de igual manera que otros clásicos históricos.

Habiendo dicho esto, entiendo que la Biblia es confiable y puede ser considerada como digna de estudiar y apreciar. Nosotros los creyentes tenemos una fuente de autoridad confiable sobre nuestra fe. Hay que recordar que Dios es dueño de la historia y nosotros solo somos parte de la misma. Nuestra fe no es ciega, sino una con base real, histórica y confiable. Todo esto ”… para que conozcas (conozcamos) bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”.


FUENTE BIBLIOGRÁFICA:

• (1) Josh, McDowell. MÁS QUE UN CARPINTERO.

El Mito de Cristo (Parte I)

El Mito de Cristo (Parte I)

¿La Ciencia desacredita al Cristianismo?

*Este es el primer tema de varios en esta serie de “blogposts” que estaré elaborando.

La lógica de muchos en este siglo falla. El siglo 21 es uno que le dan peso a todo lo que las pruebas e investigaciones científicas pueden corroborar. Pero no todo hecho o fenómeno verídico ha sido comprobado científicamente. En otras palabras, el método científico no es el único método para encontrar la verdad.

Hay cosas a lo largo de la historia que se han comprobado y descubierto por otros criterios además de la prueba científica. Por definición, el método científico está relacionado con observar y evaluar un fenómeno por medio de la experimentación y repetición del mismo.

Si le quiero probar a alguien que no cree que el azúcar se disuelve en agua, pues le hago una demostración poniendo un vaso de agua con azúcar para que observe lo que pasa y demostrarle lo contrario.

Al igual con otros experimentos que se hacen en los laboratorios. Son fenómenos reales y repetitivos. Pero, ¿puedo poner el pasado en una probeta para saber si fui a entrenar al club o que simplemente me quedé en casa? No creo.

Además la ciencia, por definición, es el estudio sistemático de fenómenos naturales, sociales, y artificiales. En otras palabras, es buscar conocimiento.

¿Qué otro método hay?

Las ciencias sociales, como la historia, utiliza otros métodos para poder comprobar hechos que fueron y son verdaderos hasta el sol de hoy. Entre ellos, existe el método jurídico-legal. El mismo busca la verdad por medio de la evidencia disponible y llegar a una conclusión. Esté método utiliza ciertos criterios o testimonios:

1. Orales

2. Escritos

3. Pruebas tangibles (una bala, un arma, cuaderno, artefactos arqueológicos, fotos, videos, etc.)

Para demostrar la veracidad de personajes históricos, y eventos, no podemos utilizar el método científico. La historia no se repite (literalmente).

Dicho todo esto, si Cristo no existió, o nada sobre lo que de Él se dice pasó porque no lo podemos probar científicamente, entonces pondría en duda que Cristobal Colón pisó suelo boricua, y decir que los taínos son un mito.

Puedo decir que Nietzsche no existió. Incluso, dudaría que Luis Muñoz Marín haya sido gobernador de Puerto Rico. También dudaría de la existencia de Sócrates (quien al igual que Jesús, no escribió nada y que sabemos de él por sus discípulos) Pero sabemos de ellos por testimonios y criterios mencionados anteriormente.

Sabemos de Cristo por el testimonio de testigos oculares, historiadores del primer siglo (ej. Flavio Josefo y Lucas), y escritos que hablan de su ministerio, vida, muerte, y resurrección.

Para terminar con esta primera parte, me gustaría citar al historiador antiguo, Flavio Josefo en una de sus obras:

“Por este tiempo apareció Jesús, un hombre sabio (si es que es correcto llamarlo hombre, ya que fue un hacedor de milagros impactantes, un maestro para los hombres que reciben la verdad con gozo), y atrajo hacia él a muchos judíos (y a muchos gentiles además. Era el mesías). Y cuando Pilato, frente a la denuncia de aquellos que son los principales entre nosotros, lo había condenado a la cruz, aquellos que lo habían amado primero no le abandonaron (ya que se les apareció vivo nuevamente al tercer día, habiendo predicho esto y otras tantas maravillas sobre él los santos profetas). La tribu de los cristianos, llamados así por él, no ha cesado de crecer hasta este día.”

– “Antigüedades de los judíos” de Flavio Josefo (XVIII 2,2 = 63-64) (en el que este historiador que escribe su obra hacia el 95 d. C. habla de Jesús)

FUENTE BIBLIOGRÁFICA:

El Dios “No Conocido”

El Dios “No Conocido”

¿Cuál es tu pensar sobre Dios? ¿Cómo crees que Él trabaja en la vida del ser humano?  

 “16 Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.

17 Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.

18 Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.

19 Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?

20 Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto.

21 (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)

22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;

23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,

25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;

27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.

29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

32 Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez.

33 Y así Pablo salió de en medio de ellos.

34 Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.”

– Hechos 17:16-34

Esta es una de las historias que más me fascinan en la Biblia. Relata el viaje misionero de Pablo a la Antigua Grecia. En el mismo podemos ver la veracidad e impacto de las Escrituras en la historia de la humanidad. Sobre todo, vemos un encuentro entre pensamientos, culturas y religiones en este relato.

Pablo se encuentra en Atenas, la ciudad donde provienen los filósofos ilustres de la historia. Tales como Sócrates, Platón, Aristóteles y otros que aportaron a los pensamientos seculares de hoy en día. Incluyendo los sistemas políticos, y pensamientos y doctrinas humanistas, donde el hombre es el centro de todo. Además, relata la historia que habían templos dedicados al culto a los dioses griegos de aquel tiempo.

Pablo estaba inquieto al escuchar y ver la idolatría y la necesidad que tenía esta gente de escuchar el Evangelio. Al escuchar a Pablo exponer el mismo en la sinagoga judía, los filósofos seculares se llenan de curiosidad. Ellos eran personas que les gustaba escuchar nuevas ideas y enseñanzas, estos vinieron e invitaron a Pablo al Areópago para que expusiera y defendiera el Evangelio. La historia menciona dos grupos de filósofos de gran importancia para ese tiempo. Los Estoicos y los Epicúreos (v. 18-21).

Epicúreos

  • Decian que la meta del hombre es evitar el dolor.
  • Materialistas, pero no negaban la exisistencia de fuerzas sobrenaturales o un ser supremo. Pero que este ser supremo no se involucraba en asuntos humanos.
  • Creian que la naturaleza no fue creada, sino que siempre ha existido.

Estoicos 

  • Panteistas: Dios era todo lo creado (Diferente a la omnipresencia de Dios).
  • Enseñaban que el fin del ser humano es tener dominio completo de si mismo al punto de que el dolor y el placer fuesen irrelevantes.

En la religión de la antigua Grecia estos seres supremos eran conforme a la imagen de lo creado. Al no poder explicar ese Ser Supremo que operaba todo, crearon dioses conforme a los atributos humanos y a la creación (v. 29). Como Zeus, Hades, Poseidón, Cronos, etc. Pero estos eran igual de falibles según los relatos de la mitología griega. Lo que hacía que muchos dudaban o no tenían una idea de por sí de quien era Dios, pero innatamente sabían que había un Ser por encima de lo creado (v.21-23). Pablo conocía esto y partió desde el relato de la creación para poder darles a conocer a ese Dios que ellos no conocían de manera directa. Pablo hacia esto con los gentiles (Rom. 1:18-32). Luego de exponer la creación y el problema del pecado, concurría a la solución, que era el Evangelio de Cristo y su obra. El punto de la historia es que vemos gente con un mal concepto de Dios y como relacionarnos con él.

Hoy En Día

Hoy en día vemos gente con un pensar similar. En el caso de nuestra cultura, todos saben o tienen una idea sobre Dios. Hasta el más insensato sabe que hay un Dios Todopoderoso. Como hay otros que niegan su existencia (ateo), no están seguros o le es irrelevante (agnóstico), o que existe, pero no interviene con la historia humana o asuntos terrenales (deísta). Pero hoy hay ciertos tipos de personas que vemos a diario:

  1. La persona que no niega la existencia de Dios, que es Todopoderoso, pero vive una vida como si El no tomara en cuenta lo que hace o como si no existiera. A estos le llaman “ateos prácticos”.
  1. El individuo que cree en Dios, pero detesta la iglesia y no cree en la Biblia. Estos dicen que su vida no necesita ser confesada y que su relación con Dios no depende de nada ni nadie. Lo cual es contrario a las Escrituras. Tiene su vida planificada y toma decisiones sin tener en cuenta a Dios.
  1. También está la persona que no niega la existencia de Dios, pero solo acude a Él o pide a un creyente cercano a que interceda por él cuando está en aprietos.

Estos pensamientos, no son muy diferentes a la antigüedad. Somos en algún sentido, deístas. Pero, ¿Con que persona nos podemos identificar?

El Rol del Creyente ante esta Situación

Pablo estuvo lleno de intriga y celo por la gran comisión y por el poder del Evangelio, traspaso barreras religiosas, sociales y culturales por el mismo (v.16-18). A nosotros hoy en día nos toca hacer lo mismo. Pero si miramos el relato de las Escrituras podemos imitar a Pablo en la situación:

  1. Partiendo desde la Creación y como esta fue corrompida (v. 22-24):

Todos creen que Dios creo todo, pero se les olvida que esta misma fue corrompida a causa del primer ser humano.

  1. Esa desobediencia causo que el ser humano se apartara de Dios (v.25-27):

El hombre cayo en pecado y se hizo enemigo de Dios por a causa del mismo (Ef. 2:1-3; Rom. 3:10-18,23). Viviendo una vida sin tomarlo en cuenta o buscando de sus beneficios, pero sin tenerlo a Él por completo.

  1. Para buscar y restaurar al ser humano envió a su único Hijo a morir para satisfacer su propia ira (v.18-21):

Jesucristo vivió la vida perfecta, haciéndose un sacrificio perfecto para satisfacer la ira de Dios y su juicio sobre la humanidad (Rom. 3:24; Jn. 3:16-18).

  1. Al creer y reconocer que esto fue a causa nuestra, reconocer que lo necesitamos y arrepentirnos de nuestros pecados (v.29-31):

Dios manda a todo hombre a que se arrepienta y vaya a los pies de su Hijo y crean en El. Esto nos da una nueva vida en la cual vivimos para agradar, amar y glorificar a Dios. Nos llama a tener una relación personal con El (Ef. 2:6-7,8-10).

  1. Estar preparados para exponer y defender la Verdad (v. 19-22):

Siempre habrá oposición, dudas, preguntas sobre la verdad. Pablo estuvo preparado tanto como para exponerla como para ver los resultados. Pero Dios nos manda a predicarla y defenderla. Esto incluye nuestro testimonio, nuestra relación con Dios, cultivar los frutos del Espíritu, estudiar la Palabra y orar. (Judas 3-4,21-23; 1 Pedro 3:15)

La manera en que vivimos y como pensamos refleja lo que sabemos y conocemos de Dios o si en realidad conocemos a Dios. Muchas personas tienen una idea de Dios y viven conforme a eso. Nosotros los creyentes vivimos una vida conforme a la Palabra de Dios y le servimos. Pero muchas veces una mala teología conlleva a una mala práctica. Podemos llegar hacer algunas de las personas mencionadas. Primero, examinémonos diariamente conforme a las Escrituras, así poder presentar la verdad a otros con convicción de la persona de Jesucristo según revelado y no lo que os conviene.

Para reflexionar, ¿Cómo ves a Dios en tu vida? ¿Crees que tu vida refleja al Dios soberano y lo tomas en consideración al tomar decisiones, o piensas que tu vida corre sola y Dios no interviene?Relacionado al tipo de personas o teístas que mencione anteriormente, ¿Con cuál te identificas? 

Amor Sobre el Talento y la Sabiduría

Amor Sobre el Talento y la Sabiduría

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“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado[a], pero no tengo amor, de nada me aprovecha. El amor es paciente, es bondadoso[b]; el amor no tiene envidia[c]; el amor no es jactancioso, no es arrogante; no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido; no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; todo lo sufre[d], todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía[e], se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará.Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 pero cuando venga lo perfecto, lo incompleto se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño. 12 Porque ahora vemos por un espejo, veladamente[f], pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

–  1 Corintios 13 (LBLA) 

El apóstol Pablo escribió a la iglesia de Corinto, Grecia para atender unos asuntos bastante delicados en cuestión de la conducta y manera en que estaban viviendo los santos de la iglesia. Entre estos asuntos estaba reinando el libertinaje, la soberbia, las divisiones, entre otros asuntos. Pero quiero hablar sobre los asuntos de los servicios, dones y talentos y los problemas que tenían sobre estos.

Hoy en día no ha sido nada diferente en cuanto a nuestras motivaciones al ejercer nuestro servicio. La mayoría de las veces, como creyentes se nos olvida nuestra mayor razón por ejercer nuestras  labores, ya sean dentro o fuera del templo.

Nos hemos dejado llevar por el pensamiento humanista y antropocéntrico donde todo gira a nuestro alrededor. Donde el amor propio es lo primero y se queda todo ahí, olvidando el mayor mandamiento que viene de Dios y lo que es El. Esto es, el amor.

la falta de amor se ve cuando el maestro novato entra a trabajar a la escuela, tiene grandes planes y metas para los estudiantes y la comunidad a su alrededor, pero de repente llega el maestro que lleva tiempo, con soberbia y con miedo a que lo opaquen, empiezan con comentarios desmotivadores al nuevo maestro y después son de tropiezo y ni siquiera ayudan proveyendo de su sabiduría o experiencia por su soberbia y por estar en un trabajo que escogió a última hora de su carrera universitaria.

Lo vemos en la iglesia cuando nos llenamos de tanta sabiduría y conocimiento teológico, y cuando vemos un hermano en la fe que no tiene el mismo conocimiento o difiere de ciertos puntos en los cuales son secundarios al Evangelio, y actuamos con arrogancia, prepotencia y por mi experiencia, llegan al punto en que te cuestionan tu fe por eso, en vez de actuar con amor, mansedumbre y humildad para que reflejen nuestro conocimiento y sea de bendición en vez de condenación y ser de tropiezo.

Lo vemos en el área laboral cuando pisoteamos o hacemos lo que sea, sin importar lo que le pueda pasar al prójimo para tener una mejor posición y buena paga. Porque nuestro talento nos sube los humos y olvidamos que nuestro compromiso de humildad y amor.

Lo vemos en el deporte, cuando a favor de uno, le deseamos mal al otro porque está en un buen “ranking”. En vez de dignamente entrenar duro, meter mano porque amamos hacer lo que hacemos y para que los más jóvenes y novatos te vean como ejemplo y sigan hacia adelante.

Esto son un sin número de ejemplo donde el amor hacia los demás falla y dejamos que lo negativo florezca en el pecho de uno. Pero la Palabra de Dios es clara en este asunto ( 1 Co. 13:1-3). Pero la pregunta es, ¿Cómo la sabiduría y el talento  que Dios nos dio van a la par con el amor?

I. Dios es amor, y El es quien da el talento y la sabiduría (1 Co. 12:3-8):

Uno de los frutos del Espíritu es el amor. Los dones y talento son una manera de expresar y cultivar el mismo. No de pisotear o vanagloriarse por tenerlos.  Aprovechemos la oportunidad de servir con lo que hacemos y sabemos para expresar nuestro amor a Dios y a nuestra gente alrededor. El amor no es jactancioso y no busca lo suyo ( 1Co. 13:4-5).

II. El talento y la sabiduría es una expresión de amor y santidad:

En vez de crear contiendas, vanas discusiones, la gloria propia, el orgullo y el egocentrismo, busquemos expresar cuánto amamos a Dios y a los demás por medio de nuestros talentos y servicio. Acordémonos de que Jesucristo vino con un carácter lleno de servidumbre, humildad y amor, la santidad se trata de imitar su carácter.

III. La sabiduría y el talento son algo temporero, pero el amor es eterno (v.8):

Habrá un momento en nuestra vida en que no podremos ejercer nuestra labor, ya sea por razones físicas o mentales, o porque simplemente ya no estaremos, pero si lo que va a permanecer es el amor, que al cultivarlo, no desaparece y se queda en los corazones de aquellos en quienes le servimos y en los que pensamos al hacer nuestra labor.

Nosotros tenemos un sin número de oportunidades para ofrecer nuestro servicio, se cual sea. podemos adquirir toda la sabiduría de este mundo. Podemos ser el mejor en nuestro campo. Pero si lo único que eso hace es llenarnos de orgullo, soberbia, porque hacemos y sabemos más que los demás solamente. Pues somos unos talentos desperdiciados. la pregunta es, ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Cuál es la motivación que tengo al utilizar los dones que se me dieron por gracia?

“Esfuérzate y se Valiente…” ¿Eso es lo Único del Pasaje?

“Esfuérzate y se Valiente…” ¿Eso es lo Único del Pasaje?

¿Qué hacer con lo que tenemos y hacemos para Dios?

– Josue 1:1-9

Luego de 40 años en el desierto, Israel al fin llega a la Tierra Prometida. El trabajo de Josue era dirigir a Israel a la conquista de un nuevo territorio y ser su líder.

En nuestra vida, Dios nos llama para trabajar para Él. Dios no nos ha llamado para salvación solamente (de ese ser el caso, nos hubiese llevado directo al cielo para estar con él), sino que nos llamó para expandir Su reino y santificarnos.

No solamente nos llama a asuntos ministeriales en la iglesia, sino que TODA nuestra vida es un ministerio. El propósito de Dios es que cumplamos con nuestro llamado de trabajar para él.

Dios en su soberanía pone a sus hijos en diferentes áreas para poder llegar a otros. Si Dios te dio un talento, trabajo o habilidades, es para que las uses con gozo y para su gloria. Si tienes trabajo, es porque Dios soberanamente lo proveyó para que lo hicieras para su gloria y expandir su reino. Lo mismo es en la universidad donde estudias, el deporte en el que te dedicas, a la comunidad que le dedicas tiempo. En fin, todo lo que te dedicas en hacer debe ser para Dios.

Pero, ¿Cómo podemos cumplir con nuestro propósito o llamado que ejercemos para Dios?

I. Meditando en Su Palabra (v.7-8):

La Palabra de Dios apunta a una sola persona, CRISTO. El propósito de Dios es que seamos semejantes a él en todo lo que hagamos. Pero para poder conocer a Dios y relacionarnos con él, hay que ir a su Palabra.
¿Como vamos a conocer los propósitos de Dios y ser semejantes a Cristo y no meditamos y estudiamos las Escrituras?

Ahí esta todo lo que necesitamos saber sobre Dios. La misma es infalible y inspirada por Dios (2 Tim. 3:16) y nos dirige por medio de ella (Sal. 119:103). Meditar en su palabra conlleva a un tiempo de oración, ya que necesitamos hablar con él y depender de él.

La misma nos enseña a cumplir conforme a lo que hacemos:

• A ser hijos honrados

• A ser buenos empleados

• A ser excelentes atletas

• A cumplir como padres

• A como ser líderes

• A como ser estudiantes

*Y la lista sigue…

II. Nos exige Valentía y Esfuerzo (v. 6,7-9):

Según el pasaje, Josue tenia una gran tarea como lider militar de Israel. Requería que diera todo y que tuviese coraje al hacerlo. Eso lo hizo a él un lider digno a seguir. Josue habría de dirigir a Israel a conquistar la Tierra Prometida. Pero no lo haría solo, sino que Dios estaría con él. 

En lo que hagamos, hay que dar el mayor de los esfuerzos, no porque Dios nos recompensará o va a mirarnos, sino que ya está con nosotros. El propósito de nuestro esfuerzo es para glorificarlo a él y que otros vean que lo hacemos con esa razón.  

Si, el esfuerzo trae recompensa, pero la misma no es el fin, sino glorificarlo y gozarnos de lo que hacemos. Nadie quiere esforzarse durante toda su vida en algo que no lo llena.  

También tener valor, esto es para aprender a enfrentar lo que se nos va a tropezar para poder cumplir con el propósito de Dios. Al igual que Josue, tenia sociedades paganas como obstáculo, y no podía volver atrás. Josue fue encomendado a enfrentarlos, y no solo, sino con Dios a su lado.

Dios nos pide que tengamos valor en nuestro llamado porque habrán enemigos que intentarán detener la obra y robarte el gozo en lo que haces. Estos son la ideología del mundo, Satanás, y mayormente el pecado que enfrentamos a diario. Abstenernos y rechazar lo que no nos deja cumplir con lo nuestro y poder honrar a Dios.

III. Confiando en sus promesas y su soberanía (v. 5,9): 

Josué tenia la tarea de enfrentarse a fuerzas paganas para llegar a la Tierra Prometida. Hay presión en el asunto. Pero Dios fue claro cuando le dijo que estaría con él dondequiera que estuviese.  

Hay que tener en cuenta que Dios no se aleja de nosotros, sino que está presente y todo lo que pasa tiene propósito. Él es soberano y tiene control de todo. Él es fiel y no nos abandona. Cada vez que estemos ejerciendo nuestro llamado, recordemos que él está presente y que no importa lo que pase, él lo tornará para bien.  

Al igual que Josue, nosotros tenemos llamados particulares para el beneficio del pueblo de Dios y la expansión del mismo. Pero hay que conocer a Dios, relacionarnos con él por medio de Cristo y ejercer nuestra labor como para él. Al tener en cuenta esto, muchos verán nuestro esfuerzo y coraje y Dios abrirá puertas para que podamos llevar su Palabra y modelarla.  

El Cristiano y La Crisis del País

El Cristiano y La Crisis del País

Como todos sabemos, Puerto Rico está pasando por una situación socio-económica decadente. Los partidos políticos están “buscando soluciones”, otros se han dado a la tarea de ser candidatos independientes a los puestos políticos porque creen que sin un partido gobiernan mejor. Entre otras cosas, vemos agendas liberales y carente de valores que como cristianos nos afecta y nos preocupa por el futuro que esto produce. El gobierno busca complacer a todos en vez de hacer lo necesario. Buscan legalizar sustancias y cambiar los parámetros y el diseño original de la familia. Pero, la Isla sigue siendo “del Cordero”.

Entre lo que ha pasado, pintaron la puerta de la bandera que está en el Viejo San Juan, como una muestra de que nuestro país está de luto y que no es fácil lo que viene.

Estos y muchos de otros problemas que está pasando nuestro país. No puedo ignorar que la crisis económica es la más que preocupa. Próximo en septiembre llega lo que es la Junta de Control Fiscal, que se supone que sea una solución para el país a largo plazo, pero a muchos jóvenes y otras poblaciones de la Isla no los convence. Ni siquiera a muchos de los candidatos a la gobernación. Para mi, como joven me preocupa y muchas veces pienso en mi futuro.

Con esto solo menciono lo que es preocupante para los puertorriqueños (incluyéndome). En especial a la juventud que trata de echar pa’ lante y lo ve cuesta ‘rriba con esto. Pero, nosotros, la comunidad cristiana tenemos un deber y un mandato, ese mismo es ORAR.

Estuve leyendo la 1ra carta de Pablo a Timoteo durante esta mañana. Una de las cosas que pude apreciar durante mi lectura de las Escrituras fue un mandato que el apóstol le dejó a su joven discípulo que envió a ser pastor en la iglesia de Éfeso.

El mandato fue el siguiente:

“Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”

  • 1ra Tim. 2:1-6

Lo primero que debemos hacer como cristianos es orar. Debemos orar por nuestras necesidades, rogar por nuestras familias, nuestros amigos, nuestras iglesias hermanas de la Isla, en fin, por TODOS seres humanos (v.1).

Tenemos el mandato de orar por nuestros líderes políticos y gobernantes. Oremos para que Dios nos de sabiduría para poder escoger a un líder que luche por lo que es correcto y necesario acorde a Dios. Esto significa también que oremos por los líderes políticos actuales para que Dios, en su soberanía y poder, les de sabiduría y nos dé una solución (sea a corto o largo plazo) para reconstruir y traer esperanza para el pueblo.

Hay que recordar que Dios, en su soberanía es quien pone y quita reyes, por ende, oremos por ellos, y dejemos de criticar (incluyéndome). También son humanos y pecadores como nosotros. Hay que mostrar amor y templanza ante todo esto.

Es así que nos manda nuestro Dios por medio de su palabra. Y al hacer esto, también nos manda a orar por la paz. Que le pidamos a Dios que no haya pleitos ni guerras innecesarias y que nuestro testimonio sea lo que de que hablar como la comunidad de creyentes que somos. Esto es ayudando al pueblo y teniendo favor con él (Hch. 2:44-47).

Como creyentes, oremos para que toda persona escuche la Verdad del Evangelio. Que todos lleguen al arrepentimiento y sigan la voluntad de nuestro Señor y Salvador (v. 5-6).

 ¡OREMOS y ACTUEMOS, mi gente OREMOS y ACTUEMOS!