Un Relato de Amor

Un Relato de Amor

Esta historia de amor, ¿te es familiar?

⁃ Génesis 24

Desde hace un tiempo he estado leyendo el libro de Génesis. Es un libro que posee mucha autoridad y se puede decir que es el más citado en el resto de la colección de libros bíblicos. Es también es un libro que contiene mucho simbolismo que apunta a la persona de Jesús. Es un libro evangélico si lo leemos y apreciamos bien.

Una de las historias más bonitas que se encuentra en este libro, es el encuentro de Isaac y Rebeca. Cuando leemos este capítulo de Génesis 24, vemos un encuentro que a todos nos gustaría experimentar al hallar una pareja. Es un momento, como dirían las señoras, de telenovelas. Donde el amor nace a primera vista.

Esta historia de estilo tele novelesco y romántico, no solo nos enseña que debemos confiar en el Señor para buscar un/una cónyuge; esta historia va más allá de eso. Este relato es un reflejo de lo que sería la historia de Cristo y la Iglesia. Es la antesala de lo que eventualmente conoceríamos como el Evangelio.

Primero, vemos como Abraham prepara el encuentro de Isaac con su futura esposa (v.1-8). Abraham era viejo ya. Era poseedor de muchas riquezas y tenía criados fieles que administraban sus bienes. A estos les encomendó la preparación y el encuentro de Isaac y Rebeca.

Abraham le dio, de su tesoro en oro, joyas a los criados para que fueran a buscar una mujer para Isaac. Estas eran para ofrecerla a la familia para que supieran que la mujer estaría en buenas manos y que no le faltaría nada.

¿Suena Familiar?

Dios estuvo preparando al pueblo de Israel para que fuesen una nación con la responsabilidad de ser de bendición a las naciones de todo este mundo. Esto lo hizo por medio de la historia progresiva de Israel y cómo se levantaban profetas anunciando al Mesías prometido.

Los profetas anunciaron el Reino de los Cielos y sus riquezas junto al Rey y coheredero de este. Esto es para que todo aquel que hubiese recibido el mensaje del Reino supiera que estaba en buenas manos.

Vemos los profetas mayores y menores, y luego a Juan el Bautista anunciando que este mismo reino y su rey ya estaban cerca. Todos estos mensajeros del Padre buscaban y preparaban a la novia, el Pueblo y la Iglesia, para que su Hijo viniera al mundo a amarla.

Segundo, la historia narra lo siguiente: Abraham le da instrucciones específicas a sus criados que no escogieran a cualquier mujer (v.7-8), sino que fuese de la misma parentela lejana suya. Abraham estaba escogiendo al pueblo que sería receptor de este mensaje y de donde sería la mujer de su hijo.

Los criados prometieron que serían fieles en llevar el mensaje y los regalos que Abraham ofrecía. Viajaron entonces a Canaan y buscaron la dirección de Dios y esperaron la señal de Él, así como Abraham les había dicho. Ellos no sabían quién sería la que Dios escogido, pero Él les trajo a Rebeca (v. 12-18).

Luego de identificarse y ofrecerle las prendas, fueron a la casa de ella y dieron el mensaje y la historia a su familia. Rebeca y sus parientes quedaron asombrados y alegres por esto y le dieron la oportunidad a ella de responder a la propuesta que le habían hecho los criados de Abraham. Ella luego voluntariamente aceptó.

¿Suena Familiar?

Esta historia nos enseña la soberanía de Dios y su elección. Vemos el poder de Dios y el mensaje del Evangelio. El llamado irresistible que Dios hizo por medio de sus profetas y apóstoles para que la gente que escuchara y fuese conmovida y llegaran a ser parte de la Iglesia, que es la esposa de Cristo.

Los profetas y los Apóstoles iban por el mundo predicando el Evangelio. Predicaban el Reino de Dios, y predicaban sobre Cristo. Eran siervos obedientes que predicaban y llevaban la historia del Evangelio completa y sus implicaciones. Al igual que el criado de Abraham llevo el mensaje y lo que conllevaba al Rebeca convertirse en la esposa de Isaac.

Nos enseña que, como mensajeros de Dios, llevamos el mensaje con el propósito de glorificar a Dios y obedecerlo. Así como los criados obedecieron a Abraham al llevar el mensaje y cumplir con la encomienda. Pero Dios es quien conmueve por medio de Su Espíritu para que aquellos que escuchan a siervos fieles se conviertan en miembros de la Esposa de Cristo.

Tercero, vemos como Rebeca voluntariamente recibe este mensaje y se va con los criados de Abraham (v.58). Al llegar, Rebeca e Isaac se vieron a primera vista. Ese evento romántico se convirtió eventualmente en una bendición para las naciones (v. 63-66).

De nuevo, ¿Suena familiar?

El encuentro genuino de una persona con Cristo es uno donde reconoce el amor que Él exhibió en la cruz. Ese momento es uno que nos marca una vez y para siempre. Es un evento donde nuestra relación con Dios pasa a ser una personal e íntima. Así como fue la de Rebeca e Isaac.

Este encuentro es uno donde abandonamos todo, lo dejamos atrás, y recibimos y dependemos de lo que Cristo nos ofrece. Dejamos todo pecado y todo lo que éramos sin Él atrás con tal de tener esta relación eterna. Así como Rebecca abandonó todo, su familia y su pueblo pagano para poder llegar a Isaac. Y si leemos la historia, Rebeca no regresó. El amor que vio en Isaac fue demasiado como para hacer eso.

Y tu historia, ¿es similar a ésta cuando se trata de Dios?

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Se Gana Perdiendo

Se Gana Perdiendo

Luchando con Dios

Génesis 32:24-30

Como todos sabemos, hay pasajes e historias bíblicas donde se nos dificulta entender cómo se podrían aplicar a nuestras vidas. Procedemos entonces a la oración y dirección del Espíritu para que nos brinde sabiduría para entender los mismos. De igual manera, acudimos a nuestros hermanos y líderes en la fe para que nos ayuden a comprender a partir de sus propios testimonios y reflexiones.

En mi caso, llevo mucho tiempo luchando con este pasaje de Génesis 32, donde Jacob tiene un encuentro algo violento y bien personal con el Ángel del Señor. Después de leerlo y estudiarlo, con la ayuda de mis hermanos por medio de un grupito de “Whatsapp” pudimos discutir el texto y hacer una exégesis todos juntos. Fue algo bastante edificante y brutal.

Esta historia es una de las más inspiradoras para todo luchador olímpico que tiene su identidad en Cristo. En mi experiencia como atleta cristiano, he visto que otros luchadores encuentran este pasaje como el marcador de la lucha como el deporte pionero. Es un pasaje que ilustra una lucha épica, ¡La que todo luchador desea tener para dejar su legado en el deporte!

También es por el hecho de que refleja muchas realidades en nuestra vida como atletas de lucha y como cristianos, pero encuentro que el mensaje que muchas veces encontramos en él es algo superficial y no es lo que en realidad quiere llevar la historia. Es por eso por lo que me he sentido con la responsabilidad de ir directo al pasaje y ver lo que Dios en realidad quiere decir.

Vamos a ver el contexto:

La vida de Jacob fue una llena de artificios y trampas. Conseguía lo que quería por medios engañosos (Gen. 27-28). Adquiría todo por medios pecaminosos y no veía las consecuencias de sus actos. Le robó la primogenitura a su hermano. Esto lo llevo a que Esaú, su hermano mayor, lo resintiera y lo odiara. Huyó de su casa, y va a casa de sus parientes escapando de los problemas.

Ahí se hace de una vida que al principio era buena, pero paso a paso las cosas le iban “cuesta abajo” con su suegro, Labán, quien lo engañó y lo explotó laboralmente. Esto lo obligó a abandonar el lugar con sus posesiones y familia a la casa de su padre. Pero Esaú no lo estaba esperando con brazos abiertos. Vemos a Jacob persuadiendo con posesiones y regalos a su hermano, pero la respuesta fue una amenazante. Lo esperaba con cuatrocientos hombres, y no era para darle una bienvenida calurosa (Gen. 32:4-6).

La angustia fue demasiada para Jacob, y clamó a Dios por misericordia porque sabía que no iba a salirse con la suya esta vez (Gen. 32:9-12). Jacob se fue solo a un monte pensando en la situación y probablemente buscando la intervención de Dios. En ese monte fue confrontado por Dios.

¡Ahí se desató el combate de lucha más épico de la historia!

JACOB vs DIOS

Jacob luchó con Dios a pesar de saber que no ganaría. Pero luchó con él hasta que lo bendijera. Luego de un largo combate, Dios vio la honestidad, la angustia y desespero de Jacob, y su humillación. Jacob reconoció con quién estaba luchando y fue bendecido (v.30). Aprendió a enfrentar las consecuencias con Dios, en vez de huir de ellas. Tenía que enfrentar a Esaú sin importar lo que pasara, pero confiando en la soberanía y sabiduría de Dios. Pero termino teniendo un encuentro de reconciliación y de gracia con su hermano (Gen. 33:1-11).

¿Cómo vemos esta lucha en nuestra vida? ¿Qué nos enseña esta historia?

I. Luchamos con Dios (v. 24):

Cuando tenemos situaciones que nos llenan de angustia y temor como la de Jacob, tendemos a luchar con preguntas profundas de la vida. Jacob tuvo que enfrentar a Dios en el transcurso de la prueba.

Cuestionamos, peleamos y tratamos de entender por completo la soberanía y la mente de Dios con nuestra humanidad frágil y finita. Buscamos resolver todo cuando no tenemos el control de nada.

II. (“Spoiler Alert”) – Dios siempre gana (v. 25):

Luego de tanta lucha y estrago, Dios da donde tiene que dar. Es curioso ver donde fue que hirió a Jacob. Lo hirió en el muslo. Le partió un tendón. Como atleta de lucha y de combate, un cabezazo o cualquier golpe contundente en esa área, duele bastante. Con un golpe nos da con doblar rodillas. Imagínense un tendón roto en esa área.

En medio de esa lucha, Dios tiene que humillarnos para que podamos entender de que Él es lo único que necesitamos. Al ver a Dios, vemos que la situación es pequeña. Vemos que Él es suficiente. Esto es, al reconocer y contemplar su soberanía y poder.

III. En la humillación hay bendición (v. 26-30):

Luego de la herida, Jacob sólo rogó porque fuese bendecido. Reconoció que con quien estaba luchando era suficiente y que luchar en su contra no lo llevaría a nada.

Cuando termina nuestra lucha por querer resolver las situaciones a nuestra manera, y tratar de controlarlo todo, nos damos cuenta de que nuestra humanidad es limitada. Ahí vemos lo infinito y Todopoderoso que es Dios.

Aprendemos a confiar en Su soberanía y sabiduría. Aprendemos a enfrentar las situaciones confiando que todo obra para bien para aquellos que están en Cristo.

Jacob tuvo su bendición y también se reconcilió con su hermano. Cristo luchó consigo mismo en el Getsemaní al decirle a Dios que se hiciera Su voluntad y no la de él por amor a sus escogidos. Cumplió con su voluntad de morir una muerte humillante en la cruz y resucitar al tercer día para darnos una nueva vida y esperanza. También para darnos libre acceso al Padre y tener una relación con él.

En el cristianismo la victoria se obtiene en la humillación. Cristo se humilló para vencer la muerte y el pecado.

Para concluir, en esta historia aprendemos que se gana perdiendo, y que Dios se glorifica en todas nuestras luchas. Es una virtud luchar en nuestras tentaciones y en nuestras aflicciones. Luchar con la vieja criatura con la nueva identidad y criatura en Cristo.

El punto es que la victoria de nuestras luchas está en Cristo y no en nosotros. Nuestras luchas son para la gloria de Dios.

¡SOLI DEO GLORIA!

(Editora: Cesia M. Negrón)

No hagas Nada por Nadie

No hagas Nada por Nadie

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;”

– Colosenses 3:23 RVR1960

De un pensamiento siento que el Señor me habló. En lo que trabajo de seguridad, pienso mucho en mi rendimiento y en el futuro que tengo, la presiones, la carga constante y el sacrificio del entrenamiento, etc.

Una de las presiones que siento es el hecho de lo mucho que mis entrenadores invierten en mi y lo que la comunidad de la lucha piensa aún de mí. Buenas expectativas, pero eso le pone presión a cualquier atleta.

Cuando fui al Campeonato Nacional para estar en el equipo para el Campeonato Centroamericano fui prácticamente por cumplir. Muchos me tenían como el favorito de la categoría. Era “mi momento”. Pero entre las frustraciones que pasé por el huracán, y la lesión leve que tuve del hombro derecho en la competencia anterior, fueron situaciones desalentadoras.

Lo de la lesión fue algo que me desanimó por el hecho de que es algo que uno como atleta odia que pase. Aveces nos quedamos callados cuando pasan esas cosas para no poner excusas al entrenador. No queremos decir nada. En la mayoría de las ocasiones, no decimos nada por el miedo de vernos como débiles o “llorones”. Y luego de tanto tiempo de estar sano, que vengas y compitas, y ganes, pero con eso te lleves una lesión similar a la que te detuvo anteriormente es algo que desanima.

Los entrenadores (algunos) son de carácter fuerte y no quieren que uno pierda días para no afectar el rendimiento. También a nosotros mismos nos preocupa eso.

Entre esa y muchas otras cosas pasando a la vez no me sentía mentalmente apto para luchar.

De hecho, dije que me daría un “break” de todo, pero a última hora (dos semanas antes del Nacional) me da con entrenar, por querer quedar bien con el club donde estoy. Los cuales me han ayudado a mejorar mi rendimiento y mi lucha. No quería mostrarme asustado o algo. Pero todo eso llevó a que perdiera de una manera que a muchos en la comunidad de lucha le fuera hasta ilógico.

Fue algo que me dolió. Y pues, perder de esa manera no era. Pero no pondré (más) excusas, perdí y punto. El otro surgió ser el mejor ese día.

El problema radicó en esto:

Se me olvido que eso yo no lo hago por cumplir, sino porque Dios me dio el talento y a él le sirvo, y de la manera en que me dedico a eso ha causado curiosidad por mi fe en el club.

Quiero meditar más en ese verso, pero todo eso acaba de venir a mi mente, y de verdad es quebrantador.

Entonces, mi actitud debe ser diferente. Comenzando por lo corto que es el verso, pero lleno de tanto contexto, aprendi lo siguiente, y es que todo lo que hago:

I. Tiene que ser con una actitud genuina y no meramente por cumplir:

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón…”

• Involucra toda buena voluntad para ejecutar y hacer lo que se propone hacer.

• El luchar y hacer lo que Dios nos creó para hacer se hace con toda buena disposición.

• El apóstol Pablo le dice a la iglesia de Colosa que glorifique a Dios en todo, sea de palabra o de hecho. Ya que Cristo es preeminente en todo.

• El hacer las cosas por “cumplir” es carencia de hacer las cosas genuinamente. Esto no trae honor a nadie. Ni a tus superiores (mis entrenadores, en mi caso), ni a Dios.

II. Tiene que ser para Dios, ante todo:

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor…”

• Todo lo que una nueva criatura en Cristo hace, lo realiza para Dios primero.

• El amor a Dios va primero.

• Dios nos quiere que lo amemos con toda nuestra mente, con toda nuestra alma, y fuerzas. Todo esto es que lo amemos con todo lo que somos y hacemos.

• La vida cristiana se trata de llevar frutos en lo que hacemos, no de buscar méritos. Los frutos son obras sin busca de méritos. Los méritos y resultados los da Dios. Confiemos en la providencia y soberanía en cuanto a nuestra ejecución.

“Como para el Señor” – Es decir: “Así como hago las cosas por honrar a Dios, así debe ser por otros.” Al entender el amor de Dios, y apreciarlo, nos enseña a amar al prójimo de igual manera. Hace que hagamos las cosas por Dios, para ellos. Y no solo para ellos.

III. No hacer las cosas para meramente lucir bien ante otros:

…y no para los hombres;

• Aquí viene el punto de todo. El hacer las cosas para cumplir por otros y ya, tiene un fin bien corto. Carece de buena voluntad, y esta lleno de presión y de incredulidad.

• El yo querer cumplir con las expectativas del mundo, y mirando a lo que el mundo espera es como querer tratar de complacer a un niño rebelde que no sabe lo que quiere.

• Es una motivación corta, terrenal e inconstante.

• Al no cumplir con expectativas del mundo trae frustración. Ya que el mundo pretende hacer las cosas sin Dios. Pero el hacer las cosas para Dios, trae un gozo eterno, y los resultados y expectativas ya están ganadas en Cristo y están en los cielos.

¿Qué quiero decir?

No quiere decir que olvidemos de honrar a nuestros superiores, de hecho, es lo que el apóstol nos exhorta primero (Col. 3:22). No es malo hacer las cosas por otros, ya que el hacerlas por otros refleja que amamos a Dios y queremos compartir ese amor y estamos llamados a servir.

Pero no podemos perder el punto de que el hacer las cosas para que otros se sientan complacidos es una manera de idolatrar el medio y no el fin, que es glorificar a Dios.

Quitémonos el peso de complacer por completo al mundo. Quitémonos todo peso que este mundo pone. Y llevemos la carga de Cristo que es liviana.

El hacer las cosas por amor y por pasión nos lleva a hacer las cosas con gozo y nuestro talento crece en gracia. El hacer las cosas por cumplir con otros meramente es como hacerlo siendo esclavo y con una carga que no es necesaria. No agradaremos a Dios, ni a otros porque no lo haremos genuinamente.

De un Líder a un Joven

De un Líder a un Joven

“a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor. Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida,

queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado. Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.”

– ‭‭1 Timoteo‬ ‭1:2-5, 7-20‬ ‭RVR1960‬‬

Creo que si me dan a escoger una parte de la Biblia la cual me siento bien identificado, sería con las cartas que Pablo le envío a Timoteo. No me canso de leerlas y estudiarlas. Es como si mi pastor estuviese lejos, y me envíe emails o cartas con la intención de darme aliento y exhortaciones. En el caso de Timoteo, eran mandatos claros para dirigir a una iglesia.

El Background

El apóstol envía esta primera carta a Timoteo para que pueda dirigir la iglesia de Éfeso. Timoteo era un joven, y tenia una gran encomienda en su vida a temprana edad. En especial, en un momento donde la iglesia se veía perseguida y naciendo aún. Timoteo era un hijo en la fe de Pablo. Significa que vino de su tutela directa. Sin descartar la enseñanza bíblica de parte de su madre Loida y Eunice (2 Tim. 1:5).

Muchos jóvenes creyentes podemos identificarnos con Timoteo en ese aspecto de ser criado en la fe. Por experiencia propia, se lo que es venir de un hogar cristiano y que luego de su instrucción y oraciones incesables a Dios llegar a los pies de Cristo, y tener un líder o un pastor que te tome bajo su tutela. Todo esto es algo que por gracia de Dios he podido vivir. Pero al igual que Timoteo, tengo mis retos y luchas como joven. Pero no importa el “background” que tengas, son aplicables para toda persona.

No compararía is dificultades con las que tuvo Timoteo (que las mencioné anteriormente). Pero la misma gracia de Dios que lo sostuvo a él me sostiene a mi(También a ti).

Leyendo esta primera carta, podemos ver en el primer capítulo unos mandatos y consejos que Pablo le dejó a Timoteo, y que son relevantes y aplicables a hoy (¡Porque la Palabra permanece y para siempre!). He aquí los siguientes:

1. Escoger Nuestras Batallas por amor a la Fe que Profesamos (v. 3-7):

Si algo he aprendido al estudiar esta porción (y por consejo de otros hermanos maduros en la fe), es ser juicioso al entrar en debates teológicos con otros. No causemos división por el hecho de no estar de acuerdo en doctrinas secundarias o terciarias. Si se van a hablar, que sea en son de mansedumbre y amor. Es bueno entrar a estos temas, pero todo tiene su tiempo y lugar.

Aunque este pasaje habla de ser cuidadoso con errores que otros dicen (incluye líderes). Pablo le manda a Timoteo a que cuide de estas situaciones en su vida y en la iglesia. Y que usen la Palabra de Dios con precisión. Lo cual me lleva al siguiente punto.

2. La Palabra de Dios es útil y necesaria (v. 8-11):

Es buena y util para presentar la voluntad de Dios y sus parámetros (Sal. 19:7; Rom. 7:12). La misma es la que nos deja saber el pecado que hay en nosotros, la necesidad del arrepentimiento, el reconocer que hay un Salvador en Cristo, y vivir una vida en agrado y relación con Él. La Palabra de Dios es la que nos presenta el propósito de Dios y nuestra necesidad de Él. Esa es la voluntad de Dios.

3. Recordar el Evangelio (v. 12-17):

El Evangelio es el corazón del cristianismo y la razón por la cual le servimos a Dios. Es el mensaje que vivimos y profesamos. Pablo le recuerda a Timoteo la razón y fundamento del ministerio, EL EVANGELIO. Ese Evangelio que transformó a Saulo de Tarso, en Pablo el apóstol de los gentiles. Ese mismo Evangelio es necesario recordarlo a diario. Sea que tengamos un día “bueno” o “malo”, el Evangelio es necesario en todo momento y en todo lo que hacemos.

4. Glorificar a Dios (v. 17):

El recordar el Evangelio nos lleva automáticamente a glorificar a Dios. Porque Dios dio a su Hijo para satisfacer su ira para que nosotros pudiéramos relacionarnos con Él, amarle y servirle. No podíamos hacer eso si no fuese por Dios mismo. Nada de lo que hacemos es para nosotros, sino por Él y para Él. Glorifiquemos a Dios en todo lo que hagamos.

5. Permanezcamos y sigamos estos mandatos y no será necesaria la disciplina (v. 18-20):

Pablo le exhorta a Timoteo a que atesore todo esto. Porque las consecuencias pueden ser desastrosas. Como la de Himeneo y Alejandro, que terminaron siendo disciplinados para que dejarán de blasfemar la fe. Aveces Dios permite que un mensajero de Satanás en la vida del creyente con el propósito de depender de su gracia y aprender a vivir de la misma.

El Dios “No Conocido”

El Dios “No Conocido”

¿Cuál es tu pensar sobre Dios? ¿Cómo crees que Él trabaja en la vida del ser humano?  

 “16 Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.

17 Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.

18 Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.

19 Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?

20 Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto.

21 (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)

22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;

23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,

25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;

27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.

29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

32 Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez.

33 Y así Pablo salió de en medio de ellos.

34 Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.”

– Hechos 17:16-34

Esta es una de las historias que más me fascinan en la Biblia. Relata el viaje misionero de Pablo a la Antigua Grecia. En el mismo podemos ver la veracidad e impacto de las Escrituras en la historia de la humanidad. Sobre todo, vemos un encuentro entre pensamientos, culturas y religiones en este relato.

Pablo se encuentra en Atenas, la ciudad donde provienen los filósofos ilustres de la historia. Tales como Sócrates, Platón, Aristóteles y otros que aportaron a los pensamientos seculares de hoy en día. Incluyendo los sistemas políticos, y pensamientos y doctrinas humanistas, donde el hombre es el centro de todo. Además, relata la historia que habían templos dedicados al culto a los dioses griegos de aquel tiempo.

Pablo estaba inquieto al escuchar y ver la idolatría y la necesidad que tenía esta gente de escuchar el Evangelio. Al escuchar a Pablo exponer el mismo en la sinagoga judía, los filósofos seculares se llenan de curiosidad. Ellos eran personas que les gustaba escuchar nuevas ideas y enseñanzas, estos vinieron e invitaron a Pablo al Areópago para que expusiera y defendiera el Evangelio. La historia menciona dos grupos de filósofos de gran importancia para ese tiempo. Los Estoicos y los Epicúreos (v. 18-21).

Epicúreos

  • Decian que la meta del hombre es evitar el dolor.
  • Materialistas, pero no negaban la exisistencia de fuerzas sobrenaturales o un ser supremo. Pero que este ser supremo no se involucraba en asuntos humanos.
  • Creian que la naturaleza no fue creada, sino que siempre ha existido.

Estoicos 

  • Panteistas: Dios era todo lo creado (Diferente a la omnipresencia de Dios).
  • Enseñaban que el fin del ser humano es tener dominio completo de si mismo al punto de que el dolor y el placer fuesen irrelevantes.

En la religión de la antigua Grecia estos seres supremos eran conforme a la imagen de lo creado. Al no poder explicar ese Ser Supremo que operaba todo, crearon dioses conforme a los atributos humanos y a la creación (v. 29). Como Zeus, Hades, Poseidón, Cronos, etc. Pero estos eran igual de falibles según los relatos de la mitología griega. Lo que hacía que muchos dudaban o no tenían una idea de por sí de quien era Dios, pero innatamente sabían que había un Ser por encima de lo creado (v.21-23). Pablo conocía esto y partió desde el relato de la creación para poder darles a conocer a ese Dios que ellos no conocían de manera directa. Pablo hacia esto con los gentiles (Rom. 1:18-32). Luego de exponer la creación y el problema del pecado, concurría a la solución, que era el Evangelio de Cristo y su obra. El punto de la historia es que vemos gente con un mal concepto de Dios y como relacionarnos con él.

Hoy En Día

Hoy en día vemos gente con un pensar similar. En el caso de nuestra cultura, todos saben o tienen una idea sobre Dios. Hasta el más insensato sabe que hay un Dios Todopoderoso. Como hay otros que niegan su existencia (ateo), no están seguros o le es irrelevante (agnóstico), o que existe, pero no interviene con la historia humana o asuntos terrenales (deísta). Pero hoy hay ciertos tipos de personas que vemos a diario:

  1. La persona que no niega la existencia de Dios, que es Todopoderoso, pero vive una vida como si El no tomara en cuenta lo que hace o como si no existiera. A estos le llaman “ateos prácticos”.
  1. El individuo que cree en Dios, pero detesta la iglesia y no cree en la Biblia. Estos dicen que su vida no necesita ser confesada y que su relación con Dios no depende de nada ni nadie. Lo cual es contrario a las Escrituras. Tiene su vida planificada y toma decisiones sin tener en cuenta a Dios.
  1. También está la persona que no niega la existencia de Dios, pero solo acude a Él o pide a un creyente cercano a que interceda por él cuando está en aprietos.

Estos pensamientos, no son muy diferentes a la antigüedad. Somos en algún sentido, deístas. Pero, ¿Con que persona nos podemos identificar?

El Rol del Creyente ante esta Situación

Pablo estuvo lleno de intriga y celo por la gran comisión y por el poder del Evangelio, traspaso barreras religiosas, sociales y culturales por el mismo (v.16-18). A nosotros hoy en día nos toca hacer lo mismo. Pero si miramos el relato de las Escrituras podemos imitar a Pablo en la situación:

  1. Partiendo desde la Creación y como esta fue corrompida (v. 22-24):

Todos creen que Dios creo todo, pero se les olvida que esta misma fue corrompida a causa del primer ser humano.

  1. Esa desobediencia causo que el ser humano se apartara de Dios (v.25-27):

El hombre cayo en pecado y se hizo enemigo de Dios por a causa del mismo (Ef. 2:1-3; Rom. 3:10-18,23). Viviendo una vida sin tomarlo en cuenta o buscando de sus beneficios, pero sin tenerlo a Él por completo.

  1. Para buscar y restaurar al ser humano envió a su único Hijo a morir para satisfacer su propia ira (v.18-21):

Jesucristo vivió la vida perfecta, haciéndose un sacrificio perfecto para satisfacer la ira de Dios y su juicio sobre la humanidad (Rom. 3:24; Jn. 3:16-18).

  1. Al creer y reconocer que esto fue a causa nuestra, reconocer que lo necesitamos y arrepentirnos de nuestros pecados (v.29-31):

Dios manda a todo hombre a que se arrepienta y vaya a los pies de su Hijo y crean en El. Esto nos da una nueva vida en la cual vivimos para agradar, amar y glorificar a Dios. Nos llama a tener una relación personal con El (Ef. 2:6-7,8-10).

  1. Estar preparados para exponer y defender la Verdad (v. 19-22):

Siempre habrá oposición, dudas, preguntas sobre la verdad. Pablo estuvo preparado tanto como para exponerla como para ver los resultados. Pero Dios nos manda a predicarla y defenderla. Esto incluye nuestro testimonio, nuestra relación con Dios, cultivar los frutos del Espíritu, estudiar la Palabra y orar. (Judas 3-4,21-23; 1 Pedro 3:15)

La manera en que vivimos y como pensamos refleja lo que sabemos y conocemos de Dios o si en realidad conocemos a Dios. Muchas personas tienen una idea de Dios y viven conforme a eso. Nosotros los creyentes vivimos una vida conforme a la Palabra de Dios y le servimos. Pero muchas veces una mala teología conlleva a una mala práctica. Podemos llegar hacer algunas de las personas mencionadas. Primero, examinémonos diariamente conforme a las Escrituras, así poder presentar la verdad a otros con convicción de la persona de Jesucristo según revelado y no lo que os conviene.

Para reflexionar, ¿Cómo ves a Dios en tu vida? ¿Crees que tu vida refleja al Dios soberano y lo tomas en consideración al tomar decisiones, o piensas que tu vida corre sola y Dios no interviene?Relacionado al tipo de personas o teístas que mencione anteriormente, ¿Con cuál te identificas? 

¿Qué es más Fácil? 

¿Qué es más Fácil? 

“¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?”
‭‭- S. Marcos‬ ‭2:9‬ ‭RVR1960‬‬

Luego de que pasaran calumnias en la mente de los escribas, Jesus, conociendo todas las cosas los confronto con esa pregunta. ¿Qué es más facil? ¿Qué es lo que más importa?

Background Check

Los escribas eran personas responsables en enseñar las Escrituras en su tiempo. Eran gente de alta estima en la sociedad (y con un orgullo terrible). Pero habían perdido el sentido del mensaje de Redención que los profetas tanto hablaron. Teniendo a Cristo de frente, lo que hacian era negarlo y calumniarlo. 

En otra parte vemos a un paralítico y sus amigos que su fe estaba cerca de Jesus, de una manera que entraron por un techo a buscar del Salvador. 

Una persona paralítica, ciega de nacimiento o un leproso eran ejemplos de estorbo, vergüenza y rechazo en la sociedad de aquellos tiempos. 

El paralítico estaba lidiando con su enfermedad. Pero sobre todo, su condición emocional, social y espiritual. En esos tiempos alguien con una enfermedad así se creia que la tenia por un pecado que había cometido él o su familia (Jn. 9:2-3). Pero probablemente esa no era la realidad del caso. 

Es por eso que Jesus era marginado. Pero lo más que le choco a los escribas fue que Jesus perdonó los pecados del hombre. Primero que todo. Para ellos era más facil sanar que perdonar. 

En el Tiempo de Hoy

Hoy en dia vemos algo similar. Vemos estos líderes que se jactan del dolor de la gente y se cantan de milagreros para “sanarlos”. Pero cuando no funciona le dicen que es por “falta de fe”. El problema de esto no es la falta de fe, sino la falta del mensaje del Evangelio. La pregunta es, ¿A que vino Cristo al mundo? ¿Cuál es la voluntad de Dios y el proposito del Evangelio? ¿Sanar enfermedades solamente?

Los médicos y doctores (por la providencia de Dios) estan para atender al enfermo. Cuando son causas terminantes (incluyendo las menos graves), sabemos y confiamos en un Dios que puede sanar porque es Todopoderoso. Pero, ¿qué de aquel que ha pedido a Dios por que le quite el aguijón y no ha pasado? ¿Y si no es esa la voluntad de Dios?

¿Que quiero decir? 

Cuando Jesús atendió al paralítico, primero que todo, perdono sus pecados. Algo que ningún ser humano puede hacer. Puedes perdonar las faltas que te hacen, pero esa falta a causa del pecado cae en una deuda con Dios, y la paga de esa deuda es grave. 

Hay un milagro más grande que sanar una enfermedad o resolver una crisis. Es levantar a alguien de los muertos. Es limpiar de pecados y que un ser nazca de nuevo. Un nacimiento el cual solo Cristo puede hacer posible por medio de la fe (Ef. 2:8-10). 

El punto es que CRISTO ES SUFICIENTE. Así como muchas veces Pablo pidió que le quitara ese aguijón, pero Dios le dijo que su gracia es suficiente. He visto como Dios sana. Pero si hay algo que asombre más, es que ocurra el milagro de que un pecador se arrepienta. Es tan grande que Jesús mismo dijo que hay fiesta en los cielos cuando UNO se arrepiente ¿Por qué? Porque lo que alejo al ser humano de Dios y trajo la raiz de todo mal al mundo fue el pecado. Y no puede resolver eso por si mismo ni quiere (Rom. 3:10-18,23-25; Ef. 2:1-3).

Espero no ser malinterpretado. Pero si estas pasando por una situación donde una enfermedad te agobia o alguna situación, recuerda que Cristo cargo ese sufrimiento en la cruz. Y si no te ha sacado de eso, es porque quiere mostrarnos que su gracia y el gozo de la salvación no puede ser quitado de nosotros. 

También hay que recordar que oración es parte de todo (1 Tes. 5:17). Y es algo que no debe mermar. Siempre hay que pedirle a Dios diariamente que nos recuerde que su gracia y su perdón es suficiente y motivo de gozo. No perdemos la esperanza. Dios tiene el control de todo, ¡y por medio de Cristo estamos seguros!  



Oraciones de Cristal

Oraciones de Cristal

!Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!

Muchos son los que se levantan contra mí.

Muchos son los que dicen de mí:

No hay para él salvación en Dios.

Más tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;

Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

Con mi voz clamé a Jehová,

Y él me respondió desde su monte santo.

Yo me acosté y dormí,

Y desperté, porque Jehová me sustentaba.

No temeré a diez millares de gente,

Que pusieren sitio contra mí.

Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío;

Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla;

Los dientes de los perversos quebrantaste.

La salvación es de Jehová;

Sobre tu pueblo sea tu bendición.”

Salmo 3 

Me veo obligado a escribir este artículo luego de que un hermano de otra iglesia en la Isla me había enviado una predicación sobre los salmos que su pastor Gadiel Rios de la Iglesia del Centro de Arecibo había expuesto. El mismo trata sobre el sentimiento de David cuando pasa una crisis terrible que se vio forzado a salir de su reino junto con su pueblo.

Un Breakdown

Primero quiero exponer ciertos hechos sobre el libro de los Salmos. El libro es una colección de himnos, poesías y lamentos de siervos de Dios durante en algún momento en sus vidas a causa del pecado, una traición o crisis las cuales Dios le permitió pasar por propósitos soberanos. También vemos Salmos llenos de gozo y felicidad o gratitud hacia Dios por algún tipo de razón.

En los salmos vemos un sinnúmero de sentimientos expuestos. Incluso, Calvino una vez dijo que los Salmos son la “anatomía del alma” del ser humano. Lo que quiere decir es que muestra con toda realidad nuestra condición pecaminosa y nuestro verdadero sentir en situaciones tanto de gozo o de lamento. Es por eso que muchas veces cuando leemos los salmos nos sentimos identificados con el mismo y nos llena de consuelo. Diría que es el libro más leído de la Biblia, incluso de los no creyentes.

 Salmo de Confianza en Dios de David

Estos son los que quiero hablar en sí. Para poder entender estos salmos hay que leer la historia detrás de ellos. La misma se encuentra en 2 Samuel 15-17. Ahí relata la historia de la crisis por la cual David se sintió obligado a clamar a Dios. No lo vemos en la historia pero estos dos salmos relatan el sentir de David hacia la situación.

Lo primero que hace David es presentar el problema a Dios (Sal 3:1-2). El problema en este caso era el sentimiento de traición a causa del Golpe de Estado que su hijo Absalón le hizo. Le presenta su problema a Dios, no tan solo sobre su hijo, sino también de aquellos en durante el camino al monte le criticaban y hablaban mal de él (2 Sa. 16:5-13).

No cabe descartar que si leemos la historia de David como rey, vemos un padre que no cuido de su casa y por ende vemos atrocidades dentro de la familia. Por ende David le pide a Dios que lo restaure por tal pecado (Sal. 3:3). El reconocer que Dios restaura cuando nuestro corazón está en humillación es una manera de experimentar socorro y misericordia de parte de Él.

David se le conoce como “Un varón conforme al corazón de Dios”. No era porque no pecaba o era alguien perfecto, sino porque reconocía su necesidad de Dios y confiaba en sus promesas (Sal. 3:4-5). David conocía a Dios y lo que Dios había hecho con él desde el principio. Nos muestra que ante la situación debemos confiar en las promesas de Dios y el trabajo que Él ha estado haciendo en nuestras vidas. No debemos temer a la situación ni a nadie que nos quiera hacer mal. David también sabía que su salvación le pertenecía a Dios y que en Él estaba seguro.

Ahora, ¿Quién no se ha sentido como David?

Como mencione anteriormente, los salmos expresan humanidad. Expresan nuestros sentimientos hacia las situaciones, sean buenas o malas. En mi caso, vengo de una familia similar a la de David. Con valores y fundamentos cristianos donde el Señor debe ser primero y fundamento en la familia. Dije “debe” por el hecho de que mi familia no ha sido una perfecta. Y lo más probable también vengas de una familia disfuncional donde todos halan para su lado y queriendo o sin querer hieren a un hermano, hijo o padres. Vivimos en tiempos donde esta situación es rutina. Pero porque sea algo “normal” no significa que deje de doler.

Experimentamos traición e incomprensión de parte de los más cercanos amigos, hermanos en la fe, compañeros de trabajo, y la lista sigue. Puede ser a causa de algo que hicimos a la persona o puede ser que la situación llego sin tu hacer nada.

Nos provoca hacerle daño o actuar en venganza como vemos el sentir de David al principio del salmo, o de otros salmistas. Pero ese sentimiento, ¿se lo presentamos al Señor junto a la situación? Vemos que hay que ser trasparentes con Dios y sinceros en nuestra oración. Dios ya conoce eso, y gracias a Cristo tenemos acceso al Trono de la Gracia y un Sumo Sacerdote que nos entiende e intercede por nosotros.

Todos necesitamos consuelo y perdón, pero no ejercemos a la oración. Los salmos son “oraciones de cristal”, porque son transparentes y sinceras. Oremos de esa manera al Señor en situaciones así. Oremos sin cesar (1Tes. 5:17).  Al orar reconocemos a Dios como nuestro Padre y sustentador soberano que dispone todas las cosas para el bien de nosotros.  Y por eso merece toda oración, gloria, honra y honor.