El Dios “No Conocido”

El Dios “No Conocido”

¿Cuál es tu pensar sobre Dios? ¿Cómo crees que Él trabaja en la vida del ser humano?  

 “16 Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.

17 Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.

18 Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.

19 Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?

20 Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto.

21 (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)

22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;

23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,

25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;

27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.

29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

32 Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez.

33 Y así Pablo salió de en medio de ellos.

34 Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.”

– Hechos 17:16-34

Esta es una de las historias que más me fascinan en la Biblia. Relata el viaje misionero de Pablo a la Antigua Grecia. En el mismo podemos ver la veracidad e impacto de las Escrituras en la historia de la humanidad. Sobre todo, vemos un encuentro entre pensamientos, culturas y religiones en este relato.

Pablo se encuentra en Atenas, la ciudad donde provienen los filósofos ilustres de la historia. Tales como Sócrates, Platón, Aristóteles y otros que aportaron a los pensamientos seculares de hoy en día. Incluyendo los sistemas políticos, y pensamientos y doctrinas humanistas, donde el hombre es el centro de todo. Además, relata la historia que habían templos dedicados al culto a los dioses griegos de aquel tiempo.

Pablo estaba inquieto al escuchar y ver la idolatría y la necesidad que tenía esta gente de escuchar el Evangelio. Al escuchar a Pablo exponer el mismo en la sinagoga judía, los filósofos seculares se llenan de curiosidad. Ellos eran personas que les gustaba escuchar nuevas ideas y enseñanzas, estos vinieron e invitaron a Pablo al Areópago para que expusiera y defendiera el Evangelio. La historia menciona dos grupos de filósofos de gran importancia para ese tiempo. Los Estoicos y los Epicúreos (v. 18-21).

Epicúreos

  • Decian que la meta del hombre es evitar el dolor.
  • Materialistas, pero no negaban la exisistencia de fuerzas sobrenaturales o un ser supremo. Pero que este ser supremo no se involucraba en asuntos humanos.
  • Creian que la naturaleza no fue creada, sino que siempre ha existido.

Estoicos 

  • Panteistas: Dios era todo lo creado (Diferente a la omnipresencia de Dios).
  • Enseñaban que el fin del ser humano es tener dominio completo de si mismo al punto de que el dolor y el placer fuesen irrelevantes.

En la religión de la antigua Grecia estos seres supremos eran conforme a la imagen de lo creado. Al no poder explicar ese Ser Supremo que operaba todo, crearon dioses conforme a los atributos humanos y a la creación (v. 29). Como Zeus, Hades, Poseidón, Cronos, etc. Pero estos eran igual de falibles según los relatos de la mitología griega. Lo que hacía que muchos dudaban o no tenían una idea de por sí de quien era Dios, pero innatamente sabían que había un Ser por encima de lo creado (v.21-23). Pablo conocía esto y partió desde el relato de la creación para poder darles a conocer a ese Dios que ellos no conocían de manera directa. Pablo hacia esto con los gentiles (Rom. 1:18-32). Luego de exponer la creación y el problema del pecado, concurría a la solución, que era el Evangelio de Cristo y su obra. El punto de la historia es que vemos gente con un mal concepto de Dios y como relacionarnos con él.

Hoy En Día

Hoy en día vemos gente con un pensar similar. En el caso de nuestra cultura, todos saben o tienen una idea sobre Dios. Hasta el más insensato sabe que hay un Dios Todopoderoso. Como hay otros que niegan su existencia (ateo), no están seguros o le es irrelevante (agnóstico), o que existe, pero no interviene con la historia humana o asuntos terrenales (deísta). Pero hoy hay ciertos tipos de personas que vemos a diario:

  1. La persona que no niega la existencia de Dios, que es Todopoderoso, pero vive una vida como si El no tomara en cuenta lo que hace o como si no existiera. A estos le llaman “ateos prácticos”.
  1. El individuo que cree en Dios, pero detesta la iglesia y no cree en la Biblia. Estos dicen que su vida no necesita ser confesada y que su relación con Dios no depende de nada ni nadie. Lo cual es contrario a las Escrituras. Tiene su vida planificada y toma decisiones sin tener en cuenta a Dios.
  1. También está la persona que no niega la existencia de Dios, pero solo acude a Él o pide a un creyente cercano a que interceda por él cuando está en aprietos.

Estos pensamientos, no son muy diferentes a la antigüedad. Somos en algún sentido, deístas. Pero, ¿Con que persona nos podemos identificar?

El Rol del Creyente ante esta Situación

Pablo estuvo lleno de intriga y celo por la gran comisión y por el poder del Evangelio, traspaso barreras religiosas, sociales y culturales por el mismo (v.16-18). A nosotros hoy en día nos toca hacer lo mismo. Pero si miramos el relato de las Escrituras podemos imitar a Pablo en la situación:

  1. Partiendo desde la Creación y como esta fue corrompida (v. 22-24):

Todos creen que Dios creo todo, pero se les olvida que esta misma fue corrompida a causa del primer ser humano.

  1. Esa desobediencia causo que el ser humano se apartara de Dios (v.25-27):

El hombre cayo en pecado y se hizo enemigo de Dios por a causa del mismo (Ef. 2:1-3; Rom. 3:10-18,23). Viviendo una vida sin tomarlo en cuenta o buscando de sus beneficios, pero sin tenerlo a Él por completo.

  1. Para buscar y restaurar al ser humano envió a su único Hijo a morir para satisfacer su propia ira (v.18-21):

Jesucristo vivió la vida perfecta, haciéndose un sacrificio perfecto para satisfacer la ira de Dios y su juicio sobre la humanidad (Rom. 3:24; Jn. 3:16-18).

  1. Al creer y reconocer que esto fue a causa nuestra, reconocer que lo necesitamos y arrepentirnos de nuestros pecados (v.29-31):

Dios manda a todo hombre a que se arrepienta y vaya a los pies de su Hijo y crean en El. Esto nos da una nueva vida en la cual vivimos para agradar, amar y glorificar a Dios. Nos llama a tener una relación personal con El (Ef. 2:6-7,8-10).

  1. Estar preparados para exponer y defender la Verdad (v. 19-22):

Siempre habrá oposición, dudas, preguntas sobre la verdad. Pablo estuvo preparado tanto como para exponerla como para ver los resultados. Pero Dios nos manda a predicarla y defenderla. Esto incluye nuestro testimonio, nuestra relación con Dios, cultivar los frutos del Espíritu, estudiar la Palabra y orar. (Judas 3-4,21-23; 1 Pedro 3:15)

La manera en que vivimos y como pensamos refleja lo que sabemos y conocemos de Dios o si en realidad conocemos a Dios. Muchas personas tienen una idea de Dios y viven conforme a eso. Nosotros los creyentes vivimos una vida conforme a la Palabra de Dios y le servimos. Pero muchas veces una mala teología conlleva a una mala práctica. Podemos llegar hacer algunas de las personas mencionadas. Primero, examinémonos diariamente conforme a las Escrituras, así poder presentar la verdad a otros con convicción de la persona de Jesucristo según revelado y no lo que os conviene.

Para reflexionar, ¿Cómo ves a Dios en tu vida? ¿Crees que tu vida refleja al Dios soberano y lo tomas en consideración al tomar decisiones, o piensas que tu vida corre sola y Dios no interviene?Relacionado al tipo de personas o teístas que mencione anteriormente, ¿Con cuál te identificas? 

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¿Qué es más Fácil? 

¿Qué es más Fácil? 

“¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?”
‭‭- S. Marcos‬ ‭2:9‬ ‭RVR1960‬‬

Luego de que pasaran calumnias en la mente de los escribas, Jesus, conociendo todas las cosas los confronto con esa pregunta. ¿Qué es más facil? ¿Qué es lo que más importa?

Background Check

Los escribas eran personas responsables en enseñar las Escrituras en su tiempo. Eran gente de alta estima en la sociedad (y con un orgullo terrible). Pero habían perdido el sentido del mensaje de Redención que los profetas tanto hablaron. Teniendo a Cristo de frente, lo que hacian era negarlo y calumniarlo. 

En otra parte vemos a un paralítico y sus amigos que su fe estaba cerca de Jesus, de una manera que entraron por un techo a buscar del Salvador. 

Una persona paralítica, ciega de nacimiento o un leproso eran ejemplos de estorbo, vergüenza y rechazo en la sociedad de aquellos tiempos. 

El paralítico estaba lidiando con su enfermedad. Pero sobre todo, su condición emocional, social y espiritual. En esos tiempos alguien con una enfermedad así se creia que la tenia por un pecado que había cometido él o su familia (Jn. 9:2-3). Pero probablemente esa no era la realidad del caso. 

Es por eso que Jesus era marginado. Pero lo más que le choco a los escribas fue que Jesus perdonó los pecados del hombre. Primero que todo. Para ellos era más facil sanar que perdonar. 

En el Tiempo de Hoy

Hoy en dia vemos algo similar. Vemos estos líderes que se jactan del dolor de la gente y se cantan de milagreros para “sanarlos”. Pero cuando no funciona le dicen que es por “falta de fe”. El problema de esto no es la falta de fe, sino la falta del mensaje del Evangelio. La pregunta es, ¿A que vino Cristo al mundo? ¿Cuál es la voluntad de Dios y el proposito del Evangelio? ¿Sanar enfermedades solamente?

Los médicos y doctores (por la providencia de Dios) estan para atender al enfermo. Cuando son causas terminantes (incluyendo las menos graves), sabemos y confiamos en un Dios que puede sanar porque es Todopoderoso. Pero, ¿qué de aquel que ha pedido a Dios por que le quite el aguijón y no ha pasado? ¿Y si no es esa la voluntad de Dios?

¿Que quiero decir? 

Cuando Jesús atendió al paralítico, primero que todo, perdono sus pecados. Algo que ningún ser humano puede hacer. Puedes perdonar las faltas que te hacen, pero esa falta a causa del pecado cae en una deuda con Dios, y la paga de esa deuda es grave. 

Hay un milagro más grande que sanar una enfermedad o resolver una crisis. Es levantar a alguien de los muertos. Es limpiar de pecados y que un ser nazca de nuevo. Un nacimiento el cual solo Cristo puede hacer posible por medio de la fe (Ef. 2:8-10). 

El punto es que CRISTO ES SUFICIENTE. Así como muchas veces Pablo pidió que le quitara ese aguijón, pero Dios le dijo que su gracia es suficiente. He visto como Dios sana. Pero si hay algo que asombre más, es que ocurra el milagro de que un pecador se arrepienta. Es tan grande que Jesús mismo dijo que hay fiesta en los cielos cuando UNO se arrepiente ¿Por qué? Porque lo que alejo al ser humano de Dios y trajo la raiz de todo mal al mundo fue el pecado. Y no puede resolver eso por si mismo ni quiere (Rom. 3:10-18,23-25; Ef. 2:1-3).

Espero no ser malinterpretado. Pero si estas pasando por una situación donde una enfermedad te agobia o alguna situación, recuerda que Cristo cargo ese sufrimiento en la cruz. Y si no te ha sacado de eso, es porque quiere mostrarnos que su gracia y el gozo de la salvación no puede ser quitado de nosotros. 

También hay que recordar que oración es parte de todo (1 Tes. 5:17). Y es algo que no debe mermar. Siempre hay que pedirle a Dios diariamente que nos recuerde que su gracia y su perdón es suficiente y motivo de gozo. No perdemos la esperanza. Dios tiene el control de todo, ¡y por medio de Cristo estamos seguros!  



Oraciones de Cristal

Oraciones de Cristal

!Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!

Muchos son los que se levantan contra mí.

Muchos son los que dicen de mí:

No hay para él salvación en Dios.

Más tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;

Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

Con mi voz clamé a Jehová,

Y él me respondió desde su monte santo.

Yo me acosté y dormí,

Y desperté, porque Jehová me sustentaba.

No temeré a diez millares de gente,

Que pusieren sitio contra mí.

Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío;

Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla;

Los dientes de los perversos quebrantaste.

La salvación es de Jehová;

Sobre tu pueblo sea tu bendición.”

Salmo 3 

Me veo obligado a escribir este artículo luego de que un hermano de otra iglesia en la Isla me había enviado una predicación sobre los salmos que su pastor Gadiel Rios de la Iglesia del Centro de Arecibo había expuesto. El mismo trata sobre el sentimiento de David cuando pasa una crisis terrible que se vio forzado a salir de su reino junto con su pueblo.

Un Breakdown

Primero quiero exponer ciertos hechos sobre el libro de los Salmos. El libro es una colección de himnos, poesías y lamentos de siervos de Dios durante en algún momento en sus vidas a causa del pecado, una traición o crisis las cuales Dios le permitió pasar por propósitos soberanos. También vemos Salmos llenos de gozo y felicidad o gratitud hacia Dios por algún tipo de razón.

En los salmos vemos un sinnúmero de sentimientos expuestos. Incluso, Calvino una vez dijo que los Salmos son la “anatomía del alma” del ser humano. Lo que quiere decir es que muestra con toda realidad nuestra condición pecaminosa y nuestro verdadero sentir en situaciones tanto de gozo o de lamento. Es por eso que muchas veces cuando leemos los salmos nos sentimos identificados con el mismo y nos llena de consuelo. Diría que es el libro más leído de la Biblia, incluso de los no creyentes.

 Salmo de Confianza en Dios de David

Estos son los que quiero hablar en sí. Para poder entender estos salmos hay que leer la historia detrás de ellos. La misma se encuentra en 2 Samuel 15-17. Ahí relata la historia de la crisis por la cual David se sintió obligado a clamar a Dios. No lo vemos en la historia pero estos dos salmos relatan el sentir de David hacia la situación.

Lo primero que hace David es presentar el problema a Dios (Sal 3:1-2). El problema en este caso era el sentimiento de traición a causa del Golpe de Estado que su hijo Absalón le hizo. Le presenta su problema a Dios, no tan solo sobre su hijo, sino también de aquellos en durante el camino al monte le criticaban y hablaban mal de él (2 Sa. 16:5-13).

No cabe descartar que si leemos la historia de David como rey, vemos un padre que no cuido de su casa y por ende vemos atrocidades dentro de la familia. Por ende David le pide a Dios que lo restaure por tal pecado (Sal. 3:3). El reconocer que Dios restaura cuando nuestro corazón está en humillación es una manera de experimentar socorro y misericordia de parte de Él.

David se le conoce como “Un varón conforme al corazón de Dios”. No era porque no pecaba o era alguien perfecto, sino porque reconocía su necesidad de Dios y confiaba en sus promesas (Sal. 3:4-5). David conocía a Dios y lo que Dios había hecho con él desde el principio. Nos muestra que ante la situación debemos confiar en las promesas de Dios y el trabajo que Él ha estado haciendo en nuestras vidas. No debemos temer a la situación ni a nadie que nos quiera hacer mal. David también sabía que su salvación le pertenecía a Dios y que en Él estaba seguro.

Ahora, ¿Quién no se ha sentido como David?

Como mencione anteriormente, los salmos expresan humanidad. Expresan nuestros sentimientos hacia las situaciones, sean buenas o malas. En mi caso, vengo de una familia similar a la de David. Con valores y fundamentos cristianos donde el Señor debe ser primero y fundamento en la familia. Dije “debe” por el hecho de que mi familia no ha sido una perfecta. Y lo más probable también vengas de una familia disfuncional donde todos halan para su lado y queriendo o sin querer hieren a un hermano, hijo o padres. Vivimos en tiempos donde esta situación es rutina. Pero porque sea algo “normal” no significa que deje de doler.

Experimentamos traición e incomprensión de parte de los más cercanos amigos, hermanos en la fe, compañeros de trabajo, y la lista sigue. Puede ser a causa de algo que hicimos a la persona o puede ser que la situación llego sin tu hacer nada.

Nos provoca hacerle daño o actuar en venganza como vemos el sentir de David al principio del salmo, o de otros salmistas. Pero ese sentimiento, ¿se lo presentamos al Señor junto a la situación? Vemos que hay que ser trasparentes con Dios y sinceros en nuestra oración. Dios ya conoce eso, y gracias a Cristo tenemos acceso al Trono de la Gracia y un Sumo Sacerdote que nos entiende e intercede por nosotros.

Todos necesitamos consuelo y perdón, pero no ejercemos a la oración. Los salmos son “oraciones de cristal”, porque son transparentes y sinceras. Oremos de esa manera al Señor en situaciones así. Oremos sin cesar (1Tes. 5:17).  Al orar reconocemos a Dios como nuestro Padre y sustentador soberano que dispone todas las cosas para el bien de nosotros.  Y por eso merece toda oración, gloria, honra y honor.

 

Amor Sobre el Talento y la Sabiduría

Amor Sobre el Talento y la Sabiduría

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“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado[a], pero no tengo amor, de nada me aprovecha. El amor es paciente, es bondadoso[b]; el amor no tiene envidia[c]; el amor no es jactancioso, no es arrogante; no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido; no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; todo lo sufre[d], todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía[e], se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará.Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 pero cuando venga lo perfecto, lo incompleto se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño. 12 Porque ahora vemos por un espejo, veladamente[f], pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

–  1 Corintios 13 (LBLA) 

El apóstol Pablo escribió a la iglesia de Corinto, Grecia para atender unos asuntos bastante delicados en cuestión de la conducta y manera en que estaban viviendo los santos de la iglesia. Entre estos asuntos estaba reinando el libertinaje, la soberbia, las divisiones, entre otros asuntos. Pero quiero hablar sobre los asuntos de los servicios, dones y talentos y los problemas que tenían sobre estos.

Hoy en día no ha sido nada diferente en cuanto a nuestras motivaciones al ejercer nuestro servicio. La mayoría de las veces, como creyentes se nos olvida nuestra mayor razón por ejercer nuestras  labores, ya sean dentro o fuera del templo.

Nos hemos dejado llevar por el pensamiento humanista y antropocéntrico donde todo gira a nuestro alrededor. Donde el amor propio es lo primero y se queda todo ahí, olvidando el mayor mandamiento que viene de Dios y lo que es El. Esto es, el amor.

la falta de amor se ve cuando el maestro novato entra a trabajar a la escuela, tiene grandes planes y metas para los estudiantes y la comunidad a su alrededor, pero de repente llega el maestro que lleva tiempo, con soberbia y con miedo a que lo opaquen, empiezan con comentarios desmotivadores al nuevo maestro y después son de tropiezo y ni siquiera ayudan proveyendo de su sabiduría o experiencia por su soberbia y por estar en un trabajo que escogió a última hora de su carrera universitaria.

Lo vemos en la iglesia cuando nos llenamos de tanta sabiduría y conocimiento teológico, y cuando vemos un hermano en la fe que no tiene el mismo conocimiento o difiere de ciertos puntos en los cuales son secundarios al Evangelio, y actuamos con arrogancia, prepotencia y por mi experiencia, llegan al punto en que te cuestionan tu fe por eso, en vez de actuar con amor, mansedumbre y humildad para que reflejen nuestro conocimiento y sea de bendición en vez de condenación y ser de tropiezo.

Lo vemos en el área laboral cuando pisoteamos o hacemos lo que sea, sin importar lo que le pueda pasar al prójimo para tener una mejor posición y buena paga. Porque nuestro talento nos sube los humos y olvidamos que nuestro compromiso de humildad y amor.

Lo vemos en el deporte, cuando a favor de uno, le deseamos mal al otro porque está en un buen “ranking”. En vez de dignamente entrenar duro, meter mano porque amamos hacer lo que hacemos y para que los más jóvenes y novatos te vean como ejemplo y sigan hacia adelante.

Esto son un sin número de ejemplo donde el amor hacia los demás falla y dejamos que lo negativo florezca en el pecho de uno. Pero la Palabra de Dios es clara en este asunto ( 1 Co. 13:1-3). Pero la pregunta es, ¿Cómo la sabiduría y el talento  que Dios nos dio van a la par con el amor?

I. Dios es amor, y El es quien da el talento y la sabiduría (1 Co. 12:3-8):

Uno de los frutos del Espíritu es el amor. Los dones y talento son una manera de expresar y cultivar el mismo. No de pisotear o vanagloriarse por tenerlos.  Aprovechemos la oportunidad de servir con lo que hacemos y sabemos para expresar nuestro amor a Dios y a nuestra gente alrededor. El amor no es jactancioso y no busca lo suyo ( 1Co. 13:4-5).

II. El talento y la sabiduría es una expresión de amor y santidad:

En vez de crear contiendas, vanas discusiones, la gloria propia, el orgullo y el egocentrismo, busquemos expresar cuánto amamos a Dios y a los demás por medio de nuestros talentos y servicio. Acordémonos de que Jesucristo vino con un carácter lleno de servidumbre, humildad y amor, la santidad se trata de imitar su carácter.

III. La sabiduría y el talento son algo temporero, pero el amor es eterno (v.8):

Habrá un momento en nuestra vida en que no podremos ejercer nuestra labor, ya sea por razones físicas o mentales, o porque simplemente ya no estaremos, pero si lo que va a permanecer es el amor, que al cultivarlo, no desaparece y se queda en los corazones de aquellos en quienes le servimos y en los que pensamos al hacer nuestra labor.

Nosotros tenemos un sin número de oportunidades para ofrecer nuestro servicio, se cual sea. podemos adquirir toda la sabiduría de este mundo. Podemos ser el mejor en nuestro campo. Pero si lo único que eso hace es llenarnos de orgullo, soberbia, porque hacemos y sabemos más que los demás solamente. Pues somos unos talentos desperdiciados. la pregunta es, ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Cuál es la motivación que tengo al utilizar los dones que se me dieron por gracia?

“Esfuérzate y se Valiente…” ¿Eso es lo Único del Pasaje?

“Esfuérzate y se Valiente…” ¿Eso es lo Único del Pasaje?

¿Qué hacer con lo que tenemos y hacemos para Dios?

– Josue 1:1-9

Luego de 40 años en el desierto, Israel al fin llega a la Tierra Prometida. El trabajo de Josue era dirigir a Israel a la conquista de un nuevo territorio y ser su líder.

En nuestra vida, Dios nos llama para trabajar para Él. Dios no nos ha llamado para salvación solamente (de ese ser el caso, nos hubiese llevado directo al cielo para estar con él), sino que nos llamó para expandir Su reino y santificarnos.

No solamente nos llama a asuntos ministeriales en la iglesia, sino que TODA nuestra vida es un ministerio. El propósito de Dios es que cumplamos con nuestro llamado de trabajar para él.

Dios en su soberanía pone a sus hijos en diferentes áreas para poder llegar a otros. Si Dios te dio un talento, trabajo o habilidades, es para que las uses con gozo y para su gloria. Si tienes trabajo, es porque Dios soberanamente lo proveyó para que lo hicieras para su gloria y expandir su reino. Lo mismo es en la universidad donde estudias, el deporte en el que te dedicas, a la comunidad que le dedicas tiempo. En fin, todo lo que te dedicas en hacer debe ser para Dios.

Pero, ¿Cómo podemos cumplir con nuestro propósito o llamado que ejercemos para Dios?

I. Meditando en Su Palabra (v.7-8):

La Palabra de Dios apunta a una sola persona, CRISTO. El propósito de Dios es que seamos semejantes a él en todo lo que hagamos. Pero para poder conocer a Dios y relacionarnos con él, hay que ir a su Palabra.
¿Como vamos a conocer los propósitos de Dios y ser semejantes a Cristo y no meditamos y estudiamos las Escrituras?

Ahí esta todo lo que necesitamos saber sobre Dios. La misma es infalible y inspirada por Dios (2 Tim. 3:16) y nos dirige por medio de ella (Sal. 119:103). Meditar en su palabra conlleva a un tiempo de oración, ya que necesitamos hablar con él y depender de él.

La misma nos enseña a cumplir conforme a lo que hacemos:

• A ser hijos honrados

• A ser buenos empleados

• A ser excelentes atletas

• A cumplir como padres

• A como ser líderes

• A como ser estudiantes

*Y la lista sigue…

II. Nos exige Valentía y Esfuerzo (v. 6,7-9):

Según el pasaje, Josue tenia una gran tarea como lider militar de Israel. Requería que diera todo y que tuviese coraje al hacerlo. Eso lo hizo a él un lider digno a seguir. Josue habría de dirigir a Israel a conquistar la Tierra Prometida. Pero no lo haría solo, sino que Dios estaría con él. 

En lo que hagamos, hay que dar el mayor de los esfuerzos, no porque Dios nos recompensará o va a mirarnos, sino que ya está con nosotros. El propósito de nuestro esfuerzo es para glorificarlo a él y que otros vean que lo hacemos con esa razón.  

Si, el esfuerzo trae recompensa, pero la misma no es el fin, sino glorificarlo y gozarnos de lo que hacemos. Nadie quiere esforzarse durante toda su vida en algo que no lo llena.  

También tener valor, esto es para aprender a enfrentar lo que se nos va a tropezar para poder cumplir con el propósito de Dios. Al igual que Josue, tenia sociedades paganas como obstáculo, y no podía volver atrás. Josue fue encomendado a enfrentarlos, y no solo, sino con Dios a su lado.

Dios nos pide que tengamos valor en nuestro llamado porque habrán enemigos que intentarán detener la obra y robarte el gozo en lo que haces. Estos son la ideología del mundo, Satanás, y mayormente el pecado que enfrentamos a diario. Abstenernos y rechazar lo que no nos deja cumplir con lo nuestro y poder honrar a Dios.

III. Confiando en sus promesas y su soberanía (v. 5,9): 

Josué tenia la tarea de enfrentarse a fuerzas paganas para llegar a la Tierra Prometida. Hay presión en el asunto. Pero Dios fue claro cuando le dijo que estaría con él dondequiera que estuviese.  

Hay que tener en cuenta que Dios no se aleja de nosotros, sino que está presente y todo lo que pasa tiene propósito. Él es soberano y tiene control de todo. Él es fiel y no nos abandona. Cada vez que estemos ejerciendo nuestro llamado, recordemos que él está presente y que no importa lo que pase, él lo tornará para bien.  

Al igual que Josue, nosotros tenemos llamados particulares para el beneficio del pueblo de Dios y la expansión del mismo. Pero hay que conocer a Dios, relacionarnos con él por medio de Cristo y ejercer nuestra labor como para él. Al tener en cuenta esto, muchos verán nuestro esfuerzo y coraje y Dios abrirá puertas para que podamos llevar su Palabra y modelarla.  

Hermano… ¡Disfrutase las Olimpiadas!


“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.”
‭‭- 1 Corintios‬ ‭9:24-27‬ ‭RVR1960‬‬

Como ya sabemos, los Juegos Olímpicos Rio 2016 ya comenzaron. Cada atleta va con el orgullo de representar a su nación en sus respectivas disciplinas deportivas. Además, por lo que he visto en las redes de los atletas, comparten entre sí sin importar de donde vengan. 

Es un evento donde se habla solo un idioma, este es deporte o juego. El sueño de todo atleta dedicado es llegar a ese evento tan grande y competir. Y es de cada cuatro años. Dejando saber eso, es un evento único y que no es fácil clasificar. Es un privilegio. 

Pero, ¿como los cristianos debemos ver las olimpiadas?  

A principios de este artículo, vemos el pasaje donde el apóstol Pablo menciona los juegos que eran de suma importancia para la cultura griega, los deportes olímpicos. Era parte de la cultura y en especial en Corinto. 

La carta a los Corintios es una carta de amonestación, por ende, Pablo usa al atleta de ejemplo para mostrar como se debe vivir la vida cristiana ya que ellos tenia problemas con la misma. 

Un atleta se desliga de muchas cosas. Podemos mencionar algunas, como la vida social y familiar, vicios, fiestas hasta tarde en la noche, entre otras. Todo esto para poder estar en la mejor condición y desempeño en cada competencia que va. 

Pablo menciona las disciplinas como pista y campo, lucha y boxeo (los primeros deportes olímpicos). ¿Qué podemos aprender de ellos en si? 

Determinación (v.24)

Cuando se compite, todo atleta va con un solo objetivo, llegar a lo más alto del podio. Tener esa presea dorada colgándole en el cuello como muestra de todos los contrincantes que tuvo que enfrentar para obtenerlas. 

Hay que correr más fuerte para vencer el tiempo de los demás en la pista. El boxeador tiene tirar y conectar todos los puños posibles y evitar que te den o lucir mejor que el otro. El luchador tiene que ganarle a todos los de su pareo, y muchas veces es un pareo difícil (mi coach y yo le decimos a ese pareo “el bracket de la muerte”) para poder treparse al podio. 

Esto nos enseña a nosotros los cristianos a tener esa misma determinación de luchar por Cristo en nuestra vida en contra de nuestros contrincantes (el mundo, el pecado, Satanás y las tribulaciones). Teniendo en cuenta que nuestro galardón será mejor que todo premio terrenal al vencer estas. 

Abstinencia y Testimonio (v.25-27)

Todo atleta se abstiene a lo que dije anteriormente. Pero son tentados en ocaciones, y eso trae repercusiones si caen. Pueden tener un desempeño pobre y vergonzoso. Algo que los puede llevar a que sean criticados o que los oponentes los dominen. 

El luchador y el boxeador, tienen que cumplir con una dieta rígida para poder competir en la categoría que le toque. A veces nos cuesta no comer lo que nos gusta y comer lo mas limpio posible. Aveces hasta nos deshidratamos para llegar al peso corriendo con sudaderos, “hoodies” y fajas durante 30-45 minutos. Mas luchar o pelear por un buen tiempo. Castigamos nuestro cuerpo para poder llegar a la meta, competir y ganar. 

Así mismo nos exhorta la Palabra, que nos abstengamos de ciertos hábitos que no nos hacen bien en nuestro peregrinaje y que si no los dejamos, podemos manchar nuestro testimonio, el de la iglesia o ser de tropiezo a un nuevo creyente. 

Para concluir, yo, como atleta y cristiano, les exhorto a ustedes mis hermanos y amigos, que vean las olimpiadas, se las disfruten y vean el esfuerzo que cada atleta hace al competir. Tengan en cuenta sus victorias y sus derrotas, y aprendamos de ellas. 

Siente a los pequeños a verlas, para que creen interés por algún deporte en el cual quieran practicar y enséñeles a glorificar a Dios con el mismo.  

También, apoyen a los atletas que representan la nación de la cual usted es (¡Equipo PUR en mi caso!). 

Es más, tomen un día de estas olimpiadas, y reúnanse como hermanos en la fe en una casa o en el mismo templo, véanlas y disfrútenlas juntos. Y de esa manera nos gozamos de nuestro compañerismo en Cristo. También, oren por la vida de esos atletas y sus naciones. 

Cuando No Pedimos y Cuando Pedimos Mal

Cuando No Pedimos y Cuando Pedimos Mal

“Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”
‭‭- Santiago‬ ‭4:2-3‬ ‭RVR1960‬‬

¿De que se habla en este pasaje? 

En este pasaje, Santiago habla sobre nuestra tendencia al mundo y como tratamos de moldear nuestra vida al mismo. No es odio a lo creado, sino a la idea y filosofía pagana que corre en este mundo. 

¿Cuál es la idea central?

La Palabra de Dios nos quiere dejar saber que nuestros deseos carnales toman lo mejor de nosotros y llegamos al punto en que nos afanamos con las cosas de este mundo y olvidamos nuestra identidad. Tendemos a buscar nuestra identidad en cosas pasajeras. 

Codiciamos lo que no tenemos, matamos con la mirada a los que envidiamos por alguna razón que no viene al caso y luchamos diariamente por lo que queremos, pero no lo alcanzamos.

 Todo esto es porque no vamos ante el Trono de la Gracia en oración y depositamos nuestras peticiones, anhelos y deseos a los pies de Cristo.

 Él conoce el corazón de sus hijos y sabe lo que anhelamos, pero no nos relacionamos ni nos deleitamos en él para obtenerlo según su voluntad. Porque también cuando pedimos, pedimos mal, conforme a nuestros deseos carnales influenciados por el mundo, y no conforme a su voluntad.

¿Cómo aplica en mi vida? 

 Muchas veces, me enredo en el diario vivir y en las cosas terrenales. Estas mismas toman lo mejor de mi y me sofocan en ansiedad, depresión, lujuria, impaciencia, etc. Aún estando agobiado por esto, no voy ante Dios en oración y deposito toda inquietud y toda meta que deseo alcanzar. 

Muchas veces pido mal en ocaciones, en especial cuando se trata de mi desespero, tentaciones, impaciencia, y sobre todo, mi concupicencia.

 Algo que tengo que aprender es que él es el que conoce lo que deseo y lo que me conviene, pero primero me tengo que deleitar en Él. 

Quiero luchar para obtener un credencial en el deporte, quiero una familia y quiero servirle en el magisterio, pero primero es ser semejante a él y nuestra relación que vale más que todo eso. Así, cuando esté listo, él me dará lo que deseo según su voluntad, para el beneficio de su reino y para su gloria. 

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.”

– ‭‭Salmos‬ ‭37:4‬ ‭RVR1960

SOLI DEO GLORIA